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domingo, 20 de junio de 2010

NASA advierte tormenta solar 2013, ¿debemos preocuparnos?



¿realmente necesitamos preocuparnos por una gran tormenta solar que quemaría los sistemas eléctricos de la mitad del planeta en el 2013?. A veces somos masoquistas los que estamos aquí en el Telegraph, porque nos encanta derribar nuestras propias historias, y yo estaba chasqueando mis nudillos especialmente para ésta. Es que, tiene todos los ingredientes: Autoridades cientificas con bata blanca, graves advertencias de muerte inminente, un emocionante enemigo nuclear en el espacio desde la perspectiva cientifica. ¡La NASA! ¡Llamaradas solares! ¡Aviones cayendo del cielo! Etcétera...

Pues, yo he leído la noticia, y por ese motivo hablé con el reportero de nuestro medio (The Telegraph) que publicó la información. No soy un astrofísico, soy apenas cinturón negro de tae kwon do. Para mí la alerta sonaba bastante sólida. El Dr. Richard Fisher, director de la división de la NASA Heliofísica, fue muy claro en las citas del articulo periodistico, y nuestro reportero, Andrew Hough, fue muy cuidadoso para comprobar sus datos con el Dr. Fisher antes de publicar. A simple vista se ve a un montón de gente seria pensando que se trata de un peligro real.

Al parecer, la preocupación se basa en que en el año 2013, el sol llegará a una etapa de su ciclo natural durante la cual estos grandes eventos (llamaradas y tormentas) son más probables. Esto puede parecerle un poco extraño, usted probablemente ha oído hablar (como yo) sobre una especial actividad solar que ha sido notable este último medio siglo, más o menos, y que se espera que disminuya considerablemente (posiblemente hasta desaparecer) en los próximos dos años.

Satélites alrededor del Sol y de la Tierra, principales víctimas de una Tormenta solar.

Hablé a Marcus Chown, el físico y autor de "Tenemos que hablar acerca de Kelvin", quien dijo que "La actividad solar ha sido anormalmente alta en los pasados 50 años, pero en vista del comienzo extremadamente débil de este último ciclo de 11 años podemos predecir que dicha actividad está menguando, y que "las cosas van a estar muy quietas en el Sol desde por algun tiempo". El Dr Ruth Bamford, físico de plasma del Laboratorio Rutherford-Appleton, concordó con Chown: "El sol ha estado particularmente tranquilo durante los últimos años. Se acaba de despertar, por así decirlo, habiendo comenzado su ciclo habitual de 11 años un poco más tarde que la mayoría de las veces."

Entonces, ¿qué está pasando? Bueno, algo similar ha ocurrido antes. En 1859 una tormenta gran solar quemó cables telégraficos en toda Europa y los Estados Unidos. El Dr. Stuart Clark escribió un libro, The Sun Kings, refiriendose a lo ocurrido. En el explica que la "Llamarada Carrington", como fue llamada," ahogó dos tercios de los cielos de la Tierra en una aurora de color rojo sangre la noche siguiente, y paralizó la navegación y comunicación global, tal y como era en ese entonces. "Las brujulas se tornaron inútiles y la red telegráfica cayó dejando solo el fantasma de la electricidad en los cables".

Desarrollo de los últimos 2 ciclos solares.

El sol llegó a un nivel récord en la segunda mitad del siglo 20, y ahora "ha muerto" descendiendo hasta su nivel más bajo desde hace un siglo. Pero el doctor Clark advierte que "Aunque los niveles medios de actividad solar hayan disminuido, no significa que el Sol esté a salvo de erupciones grandes o incluso gigantes. El promedio de bajos niveles de actividad pueden incluso desencadenar llamaradas gigantes". "Tal vez como sucede con los terremotos, tras una serie de erupciones constantes y/o temblores, la energía se disipa de manera uniforme durante largos periodos de tiempo. Pero en períodos de tranquilidad, esa energía podría estar acumulandose hasta estallar de pronto produciendo un evento gigante. Esta especulación esta vigente."

Es para el año 2013 cuando se espera el siguiente pico en el ciclo de actividad solar, y aunque no podemos predecir las llamaradas individuales, el Dr. Clark señala que la mayor parte de ellas ocurren a menudo poco después del pico. Por supuesto, si un evento "Carrington" volviese a suceder, tendría sería, potencialmente, mucho más problemático que en el pasado ya que en 1859 la comunicación eléctrica se hallaba apenas en su "infancia".


La actividad solar y sus efectos en la Tierra.

El Dr. Clark dijo que "No hay absolutamente ninguna razón para creer que nos dirigimos hacia el Armagedón solar en el año 2013, pero que sin embargo, deberíamos esperar que tarde o temprano haya otro evento Carrington y eso es lo que estos científicos [en la NASA] están tratando de prevenir. La legislación de los EE.UU. acaba de aprobar el Congreso para ayudar a endurecer la red contra las erupciones solares ". Por lo tanto - es algo real, y que debería preocuparnos. Pero debemos saber tambien que pueden tomarse medidas preventivas. Los satélites pueden enviarse "fuera de línea" durante las erupciones grandes, las redes eléctricas y redes de comunicación se pueden proteger contra la radiación electromagnética y así sucesivamente.

Como dice el Dr. Bamford: "Los eventos extremos como el Evento Carrington del año 1859 tienen una probabilidad de 1 cada 100 años, aproximadamente la misma probabilidad que tiene una tormenta del nivel de Katrina de azotar Nueva Orleans - y Nueva Orleans debería construir defensas para resistir una magnitud extrema-pero poco probable. 100 años no es tanto tiempo".

"Pero esto no es el fin del mundo. Podría llegar a ser, tal vez, tan estremecedor como una nube de cenizas, pero no tan prolongado, estoy seguro". "Las nubes de cenizas nos han dejado ejemplos de como tomar precauciones, como el sistema de copia de seguridad de GPS llamado eLoran, o los campos de fuerza activos "mini-magnetosfera", para protección de astronautas y los satélites que han diseñado". Por supuesto, si se toman esas precauciones, y tras realizarse el trabajo el temido daño no se produce, entonces todo el mundo va a llorar diciendo que fue un gran alboroto por nada, como siempre lo hace. Así que los científicos no pueden ganar, es la verdad. Pero así son las cosas.


By Tom Chivers

Este post es una traducción del que publicara Tom Chivers en la web Telegraph para la cual escribe.

Fuente: Telegraph.co.uk



Quantum opina:

Hoy en día las sociedades dependen más que nunca de redes inteligentes de energía como la navegación GPS, el control del transporte aéreo o los sistemas de comunicaciones, que podrían ser eliminados por una intensa tormenta solar. Actualmente, las mejores indicaciones de una tormenta solar en camino proceden del satélite ACE (Advanced Composition Explorer), otras sondas como STEREO y SDO, proporcionan información actualizada al minuto sobre lo que está sucediendo en el Sol, permitiéndonos monitorear y analizar las erupciones solares.

Ahora bien, donde radica el peligro? en la "interrupción" de los equipos electrónicos dependientes de los sistemas satelitales que, irónicamente, resulta muy vulnerable a los enormes chorros de plasma procedentes del Sol, capaz de freír en segundos toda nuestra red eléctrica (de la que la tecnología depende). Lamentablemente muchos aspectos cruciales de nuestra existencia dependen de que no falle el suministro de energía eléctrica, afectando entonces los sistemas básicos que garantizan nuestras vidas, como suministro de agua, tratamiento de aguas residuales, transporte de alimentos y mercancías, mercados financieros, red de telecomunicaciones, etc. Es el precio que debemos pagar por nuestra dependencia tecnológica. ¿estas tú preparado?

jueves, 8 de abril de 2010

La NASA advierte sobre una gran tormenta solar para el 2012

Es una noticia de hace varios meses,me ha venido a la cabeza después de ver el vídeo colgado en youtube del programa cuarto milenio de iker Jimenez de la semana pasada,donde abordaban de nuevo este asunto,ademas de saber que ayer ocurrió la tormenta solar mas potente en un año y medio .Este no es un tema para tomárselo a broma,aquí se une ciencia y misticismo pues la NASA prevee para el anhelado año 2012 una (CME) de agárrate y no te menees.


Aunque el dossier oficial de 145 paginas de la NASA que expuso en su momento ya no se encuentra por la red (al menos yo no lo encuentro).El informe se podría resumir de la siguiente manera.
El tema de una tormenta solar a gran escala que afecte a todo el planeta ha hecho que algunos de los científicos de la NASA empiecen a creer las profecías de los mayas y los indios hopi sobre el fin de una era para el 2012. Estas personas predijeron el final de la Quinta Era (actual) con una gran tragedia cósmica. Y la NASA dijo en lo publicado por la Academia Nacional de Ciencias, que es un motivo de preocupación esta noticia. En este número se habla explícitamente de los riesgos potenciales de una serie de eventos catastróficos que se sucederán a lo largo de 2012. Estos eventos se caracterizan por el bombardeo de tormentas solares reales y por enjambres de un asteroide.

“En 2012 existe la amenaza de la reaparición de un poderoso fenómeno magnético que traerá como consecuencia la perdida de las comunicaciones en todo el globo terrestre”, comenta Marshall
La noticia pone los pelos de punta, en primer lugar, se perderá toda comunicación, habrá que olvidarse de la red (por supuesto inalámbrica), por teléfono, a través de bluetooth, a través de satélite. Las alarmantes consecuencias del escenario pintado por la NASA en 2012 ponen en peligro, de hecho, la vida cotidiana de todos y, la seguridad nacional de cualquier país, incluso con un mínimo sistema de telecomunicaciones.
Esta situación se producirá en la denominada “fase activa”, que atraviesa el Sol cada 11 años, durante este período, nuestra estrella puede generar tormentas magnéticas más o menos potentes, capaces, según la mayor o menor intensidad, dejar fuera de uso los satélites, es también una amenaza para la seguridad de los astronautas o, en casos excepcionales como el previsto para 2012, representar la destrucción de los sistemas de telecomunicaciones y de distribución de energía.
Cuando estos sistemas caigan y hagan saltar en cascada otros secundarios rápidamente, traerá consecuencias muy graves: “El impacto de la tormenta podrían caer sobre las estructuras interconectadas, con efectos devastadores: la distribución del agua potable se hará del todo imposible en pocas horas, se perderán los alimentos que se encuentren en cámaras en el espacio comprendido entre 12 y 24 horas, los medios de transporte también se verán afectados”, prevé Jacco.
El sol contiene el 99.8% de la masa total del sistema solar,en caso que se produjese la gran  eyección de masa coronal (CME) vaticinada para el 2012 o alrededores “no podríamos hacer nada para remediar la catástrofe”.

Pero lo que es peor, escribe el equipo dirigido por Daniel Baker, director del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado, es que “los servicios de emergencia podría ser interrumpido y el control sobre el país perdido”.
La única forma de minimizar los problemas es mantener una observación permanente del Sol, vigilar y estudiar con detalle las tormentas magnéticas, y de intervenir a nivel tecnológico para fortalecer las infraestructuras relativas a las comunicaciones.
Baker acaba concluyendo en la investigación, “Sin acción o sin planes de prevención, la mayor dependencia de tecnología avanzada, pero sensible a los fenómenos del espacio puede hacer nuestra sociedad muy vulnerable en el futuro y enviarnos a la edad media”.

martes, 6 de abril de 2010

El Sol ha comenzado a enfurecerse, su despertar no presagia nada bueno



El pasado lunes, el telescopio espacial 'Tesis' registró la mayor tormenta geomagnética desde octubre de 2008. La tormenta solar alcanzó el nivel 7 en una escala de 10, el máximo histórico del último año y medio. Su fase activa se prolongó de las 10.00 a las 19.00 horas. "No se han producido fluctuaciones de tal magnitud durante 540 días, desde el 11 de octubre de 2008", aseguran los técnicos. Una gran actividad solar no presagia nada bueno en un mundo absolutamente dependiente de la tecnología.

El primer aviso de que el Sol había comenzado a enfurecerse se produjo el pasado enero, cuando el observatorio espacial ruso "Tesis" registró la mayor llamarada de los últimos dos años y medio, según informó el Instituto de Física «Lebedev». El fenómeno duró casi dos horas. Esta fue la mayor explosión, pero no la única: los equipos de medición de Tesis registraron un máximo histórico de llamaradas solares, la cifra más alta de los últimos cinco años y equiparable al total de explosiones solares que se observaron en 2009.

En principio, las tormentas geomagnéticas tan poderosas pueden influir en sistemas globales del suministro energético, así como provocar cortes en el trabajo de satélites de navegación y emisiones de radio. Por ahora, se desconoce si esta vez se registraron percances similares.

Actividad solar de hoy 06 de Abril del 2010.

Actividad solar desde 1996 hasta 2006.

¿Es peligroso que el Sol haya despertado?

Después de un período de tranquilidad que comenzó a principios de 2008, nuestra estrella se ha despertado de su letargo y ha comenzado una fase de actividad con picos jamás conocidos hasta la fecha. Los científicos advierten de que estos movimientos en el astro rey no presagian nada bueno para un mundo cada vez más dependiente de la navegación por satélite. Las explosiones solares continuadas podrían originar impredecibles errores en los instrumentos que hemos enviado ahí arriba para guiar nuestras actividades, y de los que depende en gran medida nuestro desarrollo tecnológico, al menos tal y como está planteado hoy día. Quizás un pequeño error en el GPS de un coche no suponga grandes molestias para el conductor que busca una dirección determinada, pero las operaciones militares, la navegación y la topografía en todo el mundo requieren de una extraordinaria precisión.

Las explosiones solares se dividen en cinco categorías según su intensidad, de menor a mayor: A, B, C, M y X. La A 00 equivale a una radiación de 10 nanovatios por metro cuadrado en la órbita terrestre, valor que se duplica en cada nivel siguiente. En concreto, dieciocho de estas llamaradas eran de la «clase C» y otras cuatro, aún más poderosas, de la «clase M». En 2003 el Sol entraba en pleno auge del anterior ciclo solar, con llamaradas de más de un millón de nanovatios, lo que equivale a la altísima clase X.17, pero entonces, el sistema de guiado por satélite era apenas un producto de consumo.

Actividad solar registrada en la superficie solar durante el día de hoy.

Científicos advierten que estos movimientos en el Sol no presagian nada bueno para un mundo cada vez más dependiente de la navegación por satélite.

Las erupciones solares, que son exhalaciones de la energía magnética de la superficie del Sol, dispersan la radiación en el espectro electromagnético. Estas oleadas pueden hacer que los receptores sean incapaces de recoger las débiles señales de los satélites. Hay poco que la tecnología actual pueda hacer para mitigar ese problema, con la excepción del complejo de antenas direccionales utilizado en las operaciones militares. Si el Sol aumenta su actividad, los receptores de navegación por satélite pueden verse cegados durante varios minutos, probablemente un par de veces al año cuando el ciclo de actividad alcance su pico.

Para un ciudadano normal puede resultar una molestia, pero en algunos sectores las consecuencias pueden ser terribles. Aún más, «es posible que durante algunas horas o incluso un día o dos no se puedan realizar labores topográficas o que sea imposible acoplar un tanque de petróleo en las profundidades del océano», asegura a la BBC Bob Cockshott, director de sistemas digitales de Knowledge Transfer Network, una organización británica para el desarrollo de nuevas tecnologías. De igual forma, es fácil imaginar las consecuencias a la hora de que un barco atraque en un puerto y los problemas pueden poner en jaque el proyecto de que los aviones comeriales incorporen esta tecnología.

Fuente: Abc.es

Llamaradas solares registradas hoy.

El primer aviso de que el Sol había comenzado a enfurecerse se produjo el pasado mes de enero.

Quantum opina:

los rusos indican que la tormenta de ayer fue totalmente "inesperada", ya que ninguno de los principales centros de investigación mundiales pronosticaba la víspera un cambio tan drástico en el estado de la magnetosfera. La tormenta es la última de una serie de avisos. Después de un período de tranquilidad que comenzó a principios de 2008, el 22 de enero, Tesis registró un máximo histórico de llamaradas solares, la cifra más alta de los últimos cinco años y equiparale al total de explosiones solares que se observaron en 2009. Los científicos advierten de que estos movimientos no presagian nada bueno para un mundo para vez más dependiente de la navegación por satélite.

Un informe financiado por la NASA y publicado por la Academia de Ciencias de los Estados Unidos (NAS) hace más de un año ya advertía de que si el actual ciclo solar es la mitad de violento de lo que se espera puede provocar una catástrofe sin precedentes. Grandes ciudades de todo el mundo podrían quedarse a oscuras y sin energía eléctrica. Un año después la situación sería igual y los muertos se contarían por millones. El año previsto para semejante apocalipsis es, precisamente, 2012, el elegido por los catastrofistas para situar el fin del mundo.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Cambio climático un problema cosmológico, no humano



Las alteraciones físicas que se están produciendo en la Tierra están llegando a un punto irreversible. Tenemos amplia evidencia de que estos cambios son causados por material altamente cargado procedente del espacio interestelar, que penetraron en nuestro Sistema Solar. Esta cantidad de energía está produciendo procesos híbridos y estados de energía excitados en todos los planetas que incluyen a nuestra estrella el Sol, este proceso va a acelerar el desplazamiento de los polos magnéticos, la errática distribución del ozono en el planeta y la magnitud de fenómenos meteorológicos catastróficos.

Existe una alta probabilidad de que nos estemos moviendo hacia un rápido período de inestabilidad, con temperaturas similares a las que ocurrieron hace 10.000 años. La respuesta adaptativa de la biosfera y la humanidad a estas nuevas condiciones, puede llevar a una revisión completa de la diversidad de especies y la vida en la Tierra. Sólo mediante una profunda comprensión de los cambios fundamentales que tienen lugar en el entorno natural que nos rodea, los políticos y los ciudadanos serán capaces de lograr un equilibrio.

Las alteraciones en los procesos geológicos, geofísicos y en el clima de la Tierra, se encuentra en un punto irreversible. Actualmente los investigadores están revelando algunas de las causas que están conduciendo a una reorganización general de la electro-magnetosfera (el esqueleto electromagnético) de nuestro planeta y de sus mecanismos del clima. Un mayor número de especialistas en climatología, geofísica, planetofisica y heliofisica, están más próximos a una visión cósmica de causalidad y secuencialidad de lo que está sucediendo.

Magnetosfera terrestre

De hecho, los acontecimientos de la última década, dan una fuerte evidencia de las transformaciones significativas. Teniendo en cuenta la calidad, la cantidad y la magnitud de estas transformaciones, podemos decir que:

Los procesos climáticos y la biosfera de la Tierra (a través de un sistema de retroalimentación estrechamente conectado) están directamente afectadas, ya conectadas en respuesta a un proceso de transformación que tiene lugar en nuestro Sistema Solar. Tenemos que empezar a organizar nuestra atención y nuestro pensamiento para comprender que el cambio climático en la Tierra son sólo una parte de toda la cadena de acontecimientos que están sucediendo en nuestra heliosfera.

Estos profundos procesos físicos, estas nuevas cualidades de nuestro entorno físico y geológico impone nuevos desafíos y requisitos especiales para todas las formas de vida en la Tierra. Teniendo en cuenta los problemas de adaptación de nuestra biosfera tendrá con estas nuevas condiciones físicas de la Tierra, tenemos que distinguir la tendencia general y la naturaleza del cambio. Como se muestra a continuación, estas tendencias pueden rastrearse en la dirección del crecimiento de la capacidad mundial de energía, que está conduciendo a un muy excitado estado cargado de algunos sistemas de la Tierra. Las transformaciones más intensas tienen lugar en la liquidación de la capa de gas de plasma del planeta a la que están vinculadas las posibilidades productivas de nuestra biosfera. Actualmente este nuevo escenario de exceso de energía se formó y se ha observado:

En la ionosfera de la generación de plasma.

En la magnetosfera de las tormentas magnéticas.

La atmósfera por los ciclones.

Componentes que conforman la magnetosfera terrestre

Este gran fenómeno de la energía atmosférica, que era raro en el pasado, ahora es cada vez más frecuente, intenso y cambiante en su naturaleza. La composición del material de la cobertura de gas de plasma está en transformación.

La forma natural de la vida en nuestro planeta, estarán sujetos a estos cambios en las condiciones del campo y de los cambios significativos y profundos en los mecanismos del clima de la Tierra. Estos procesos fundamentales de cambio, requieren nuevas formas de adaptación de los organismos vivos en la Tierra. El desarrollo natural de estas nuevas formas puede llevar a una revisión amplia y completa de las especies y la vida en la Tierra.

Los cambios en el hábitat terrestre van a mudar de unos lugares a otros, algunos desaparecerán irremisiblemente. En este sentido, es claro que estamos introduciendo el problema de la adaptación humana a este nuevo estado de la Tierra, las nuevas condiciones en la Tierra de la biosfera, cuyas cualidades son diferentes y distribuidas de una forma no uniforme.

(Continuará)

Quantum opina:

Lo expuesto anteriormente es parte del trabajo realizado por el Dr. Alexey N. Dmitriev experto en Geología y Mineralogía, responsable científico y miembro del Instituto Nacional de Geología, Geofísica y Mineralogía, miembro del Departamento de Siberia de la Academia de Ciencias de Rusia, experto en Ecología Global y de previsión de catástrofes de la Tierra. Su exposición es amplia sobre el tema, viéndonos en la necesidad de dividirla en varias entregas para su mejor comprensión.

Al respecto podemos agregar que es un hecho que nuestras emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera tienen un efecto mínimo en la transformación del clima terrestre. Mediciones de dos décadas vía satélite han demostrado que existe un vínculo directo entre la intensidad de incidencia de rayos cósmicos y el clima terrestre, que se vuelve más frío o más cálido en función de la cantidad de nubes que se forman. Esto nos indica que el clima está gobernado principalmente por las partículas atómicas procedentes de estrellas que han explosionado.

Temas relacionados:

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lunes, 7 de septiembre de 2009

El día en que estalló el sol

El día en que estalló el sol
Se cumplen 150 años de la más potente tormenta solar registrada en la historia. Pero, ¿podría repetirse?.

Cuentan que fue en una mañana soleada en Inglaterra cuando el astrónomo Richard Carrington detectó una cantidad inusitada de manchas solares.

De repente, una luz blanca estalló.

Carrington, conmocionado y fascinado, corrió a buscar a otros para que presenciaran lo que mostraba su telescopio.

Ocurría la más potente tormenta solar registrada en la historia y que afectó a la mayor parte del planeta entre el 1º y el 2 de septiembre de 1859 al enviar a la Tierra una extraordinaria cantidad de energía.

Hubo incendios, cortocircuitos, se interrumpieron las comunicaciones al paralizarse las recién inventadas líneas telegráficas en países como Estados Unidos y el Reino Unido.

Una aurora boreal apareció en regiones tan alejadas del Ártico como Cuba o Hawaii.

Los científicos advierten que el fenómeno de hace 150 años, conocido como la Fulguración de Carrington, podría repetirse.

Lo que no se sabe es cuándo.

En riesgo

La Tierra podría quedarse paralizada, con los servicios tecnológicos interrumpidos durante muchos días, según advierten los expertos.

Un informe reciente de la Academia Nacional de las Ciencias, en EE.UU., dice que los daños de una tormenta como la de 1859 podrían cuantificarse en millones de millones de dólares.

En declaraciones a la BBC Stuart Clark, astrónomo y autor del libro The Sun Kings sobre la Fulguración de Carrington, explica que "nuestra dependencia de satélites para la comunicación y la navegación nos pone en riesgo ante esta clase de tormentas".

El experto expresa que ya en 1989 en Quebec, Canadá, se tuvo un adelanto de lo que podría pasar.

En esa fecha, una tormenta solar, obviamente mucho menos intensa que la de 1859, ocasionó que una planta hidroeléctrica se detuviese durante varias horas, con pérdidas de cientos de millones de dólares.

Con respecto a qué se puede hacer durante una tormenta de gran magnitud, Clark opina que "simplemente desconectar la generación de electricidad por el tiempo que dure el fenómeno, lo cual sin duda, ocasionará muertes".

Incómoda

Lo que pasó en el siglo XIX se debió a una combinación de eventos por los cuales las manchas solares, con sus potentes campos magnéticos, se entrecruzaron, con una consiguiente liberación de energía violenta, o llamarada solar.

Ocurrió, entonces, la disrupción más potente en la ionosfera de la Tierra en toda la historia, como se explica en el sitio electrónico de la Nasa.

Bruce Tsurutani, físico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa, expone en ese mismo sitio que "con la llamarada vino la liberación de una nube de plasma cargada magnéticamente y denominada eyección de masa coronal".

Según manifiesta, "no todas las eyecciones de masa coronal se dirigen hacia la Tierra. Tardan normalmente de tres a cuatro días en llegar aquí. Ésta tardó 17 horas y 40 minutos".

Clark explica, entretanto, que "estamos en un momento en que la actividad solar se encuentra en un mínimo prolongado".

Y "esta situación no es cómoda porque las más grandes llamaradas, como la de 1859, han aparecido de manera inesperada cuando el sol se encuentra en quietud".

Más aún, "he escuchado a científicos refiriéndose al peligro de llamaradas actuales y entramos en un período de actividad magnética que las podría potenciar", explica.

Breve advertencia

Cada vez mejoramos en la capacidad de predicción de este tipo de fenómenos, en opinión de Clark.

En cuanto a la detección, "los primeros signos de alerta vendrían de satélites que monitorean al Sol. La Nasa tiene uno, el Ace, que mide la fuerza de la corriente de partículas procedentes del Sol y nos permite saber con qué magnitud seríamos golpeados".

El problema con Ace es que "nos advertiría con sólo 15 ó 16 minutos de antelación".

Pero hay otros sistemas "que observan directamente al Sol y una vez que se inicien las llamaradas podemos ver si van a generar erupciones. Este es el caso de la misión Soho (Solar Heliospheric Observatory, en inglés) de la Agencia Europea del Espacio y la misión Stereo (Solar Terrestrial Relations Observatory), de la Nasa.

De esa manera -continúa Clark- "si vemos una de estas erupciones en la superficie solar tendríamos entre 18 y 36 horas de advertencia".

Por todas las consecuencias a nivel tecnológico y económico que traería para el planeta una gran tormenta solar es que la NASA y otras agencias espaciales han considerado como una prioridad el desarrollo de un sistema para predecir las erupciones en el Sol.

miércoles, 26 de agosto de 2009

El Sol no ha iniciado su nuevo ciclo. El Sol presenta problemas magnéticos


Quantcast

solEl Sol que parecía haber dado muestras del inicio del nuevo ciclo, deja a los expertos con la boca abierta, no se aprecia actividad. Un sol que parece no querer despertar de su último ciclo de manchas solares. El último máximo ocurrió en 2001. El próximo ciclo de máxima actividad se espera para el 2012 pero… dada las características que muestra el astro rey los científicos dudan que esto vaya a ser así.

La razón es simple. Dado que el número de manchas solares alcanzó el mínimo, en torno a 2007-2008, cuando se esperaba un incremento, hasta el día 24 de agosto de 2009 se han apreciado 44 días consecutivos en el que el sol no ha mostrado ninguna mancha. A principios de julio, la aparición de un grupo de manchas hizo pensar en un retorno a la actividad, pero poco después desaparecieron y no ha vuelto a apreciarse actividad.

Estos ha dado al traste con las estadísticas de los astrónomos, las manchas solares deberían de ser numerosas. Desde el 2004, los días sin manchas son 697, cuando, en promedio, el número de días libres de manchas durante una fase de “pequeña actividad” es de alrededor de 485. Tenemos un último elemento: en el 2008 se registraron 266 días sin manchas, para encontrar un año similar tenemos que remontarnos a 1913, en el que se registraron 311 días sin apreciarse cambios.

Se piensa en algunos problemas relativos al campo magnético solar. Bill Livingston y Matt Penn del National Solar Observatory en Tucson (Arizona, EE.UU.), en un artículo aparecido en el último número de la revista Eos, muestran que desde hace varias décadas a esta parte los campos magnéticos de las manchas solares se debilitan. Los dos investigadores están analizando sus valores desde 1992 y lo que aparece es muy claro. Livingston nos explica: “Desde 1992 la inducción magnética se redujo de 3000 gauss (unidad de inducción magnética) a 2.100, alcanzando el valor de 1.900 en 2007.” Aún así es demasiado pronto para sacar conclusiones de los valores registrados, lo cierto es que si se extrapolan los datos, encontramos que el campo magnético de las manchas desaparecen completamente en pocas décadas.

¿Podría suceder lo que ocurrió entre 1645 y 1715, un período que se conoce como el “Mínimo de Maunder”?. Durante ese tiempo las manchas solares fueron una rareza, en ese momento en Europa y en América del Norte ocurrió la “Pequeña Edad de Hielo”, un terrible período para la supervivencia de la población del hemisferio norte que sufrió las consecuencias del frío.

Fuente: National Solar Observatory en Tucson (Arizona, EE.UU.)