Mostrando entradas con la etiqueta Cambio Climatico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cambio Climatico. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de junio de 2010

NASA advierte tormenta solar 2013, ¿debemos preocuparnos?



¿realmente necesitamos preocuparnos por una gran tormenta solar que quemaría los sistemas eléctricos de la mitad del planeta en el 2013?. A veces somos masoquistas los que estamos aquí en el Telegraph, porque nos encanta derribar nuestras propias historias, y yo estaba chasqueando mis nudillos especialmente para ésta. Es que, tiene todos los ingredientes: Autoridades cientificas con bata blanca, graves advertencias de muerte inminente, un emocionante enemigo nuclear en el espacio desde la perspectiva cientifica. ¡La NASA! ¡Llamaradas solares! ¡Aviones cayendo del cielo! Etcétera...

Pues, yo he leído la noticia, y por ese motivo hablé con el reportero de nuestro medio (The Telegraph) que publicó la información. No soy un astrofísico, soy apenas cinturón negro de tae kwon do. Para mí la alerta sonaba bastante sólida. El Dr. Richard Fisher, director de la división de la NASA Heliofísica, fue muy claro en las citas del articulo periodistico, y nuestro reportero, Andrew Hough, fue muy cuidadoso para comprobar sus datos con el Dr. Fisher antes de publicar. A simple vista se ve a un montón de gente seria pensando que se trata de un peligro real.

Al parecer, la preocupación se basa en que en el año 2013, el sol llegará a una etapa de su ciclo natural durante la cual estos grandes eventos (llamaradas y tormentas) son más probables. Esto puede parecerle un poco extraño, usted probablemente ha oído hablar (como yo) sobre una especial actividad solar que ha sido notable este último medio siglo, más o menos, y que se espera que disminuya considerablemente (posiblemente hasta desaparecer) en los próximos dos años.

Satélites alrededor del Sol y de la Tierra, principales víctimas de una Tormenta solar.

Hablé a Marcus Chown, el físico y autor de "Tenemos que hablar acerca de Kelvin", quien dijo que "La actividad solar ha sido anormalmente alta en los pasados 50 años, pero en vista del comienzo extremadamente débil de este último ciclo de 11 años podemos predecir que dicha actividad está menguando, y que "las cosas van a estar muy quietas en el Sol desde por algun tiempo". El Dr Ruth Bamford, físico de plasma del Laboratorio Rutherford-Appleton, concordó con Chown: "El sol ha estado particularmente tranquilo durante los últimos años. Se acaba de despertar, por así decirlo, habiendo comenzado su ciclo habitual de 11 años un poco más tarde que la mayoría de las veces."

Entonces, ¿qué está pasando? Bueno, algo similar ha ocurrido antes. En 1859 una tormenta gran solar quemó cables telégraficos en toda Europa y los Estados Unidos. El Dr. Stuart Clark escribió un libro, The Sun Kings, refiriendose a lo ocurrido. En el explica que la "Llamarada Carrington", como fue llamada," ahogó dos tercios de los cielos de la Tierra en una aurora de color rojo sangre la noche siguiente, y paralizó la navegación y comunicación global, tal y como era en ese entonces. "Las brujulas se tornaron inútiles y la red telegráfica cayó dejando solo el fantasma de la electricidad en los cables".

Desarrollo de los últimos 2 ciclos solares.

El sol llegó a un nivel récord en la segunda mitad del siglo 20, y ahora "ha muerto" descendiendo hasta su nivel más bajo desde hace un siglo. Pero el doctor Clark advierte que "Aunque los niveles medios de actividad solar hayan disminuido, no significa que el Sol esté a salvo de erupciones grandes o incluso gigantes. El promedio de bajos niveles de actividad pueden incluso desencadenar llamaradas gigantes". "Tal vez como sucede con los terremotos, tras una serie de erupciones constantes y/o temblores, la energía se disipa de manera uniforme durante largos periodos de tiempo. Pero en períodos de tranquilidad, esa energía podría estar acumulandose hasta estallar de pronto produciendo un evento gigante. Esta especulación esta vigente."

Es para el año 2013 cuando se espera el siguiente pico en el ciclo de actividad solar, y aunque no podemos predecir las llamaradas individuales, el Dr. Clark señala que la mayor parte de ellas ocurren a menudo poco después del pico. Por supuesto, si un evento "Carrington" volviese a suceder, tendría sería, potencialmente, mucho más problemático que en el pasado ya que en 1859 la comunicación eléctrica se hallaba apenas en su "infancia".


La actividad solar y sus efectos en la Tierra.

El Dr. Clark dijo que "No hay absolutamente ninguna razón para creer que nos dirigimos hacia el Armagedón solar en el año 2013, pero que sin embargo, deberíamos esperar que tarde o temprano haya otro evento Carrington y eso es lo que estos científicos [en la NASA] están tratando de prevenir. La legislación de los EE.UU. acaba de aprobar el Congreso para ayudar a endurecer la red contra las erupciones solares ". Por lo tanto - es algo real, y que debería preocuparnos. Pero debemos saber tambien que pueden tomarse medidas preventivas. Los satélites pueden enviarse "fuera de línea" durante las erupciones grandes, las redes eléctricas y redes de comunicación se pueden proteger contra la radiación electromagnética y así sucesivamente.

Como dice el Dr. Bamford: "Los eventos extremos como el Evento Carrington del año 1859 tienen una probabilidad de 1 cada 100 años, aproximadamente la misma probabilidad que tiene una tormenta del nivel de Katrina de azotar Nueva Orleans - y Nueva Orleans debería construir defensas para resistir una magnitud extrema-pero poco probable. 100 años no es tanto tiempo".

"Pero esto no es el fin del mundo. Podría llegar a ser, tal vez, tan estremecedor como una nube de cenizas, pero no tan prolongado, estoy seguro". "Las nubes de cenizas nos han dejado ejemplos de como tomar precauciones, como el sistema de copia de seguridad de GPS llamado eLoran, o los campos de fuerza activos "mini-magnetosfera", para protección de astronautas y los satélites que han diseñado". Por supuesto, si se toman esas precauciones, y tras realizarse el trabajo el temido daño no se produce, entonces todo el mundo va a llorar diciendo que fue un gran alboroto por nada, como siempre lo hace. Así que los científicos no pueden ganar, es la verdad. Pero así son las cosas.


By Tom Chivers

Este post es una traducción del que publicara Tom Chivers en la web Telegraph para la cual escribe.

Fuente: Telegraph.co.uk



Quantum opina:

Hoy en día las sociedades dependen más que nunca de redes inteligentes de energía como la navegación GPS, el control del transporte aéreo o los sistemas de comunicaciones, que podrían ser eliminados por una intensa tormenta solar. Actualmente, las mejores indicaciones de una tormenta solar en camino proceden del satélite ACE (Advanced Composition Explorer), otras sondas como STEREO y SDO, proporcionan información actualizada al minuto sobre lo que está sucediendo en el Sol, permitiéndonos monitorear y analizar las erupciones solares.

Ahora bien, donde radica el peligro? en la "interrupción" de los equipos electrónicos dependientes de los sistemas satelitales que, irónicamente, resulta muy vulnerable a los enormes chorros de plasma procedentes del Sol, capaz de freír en segundos toda nuestra red eléctrica (de la que la tecnología depende). Lamentablemente muchos aspectos cruciales de nuestra existencia dependen de que no falle el suministro de energía eléctrica, afectando entonces los sistemas básicos que garantizan nuestras vidas, como suministro de agua, tratamiento de aguas residuales, transporte de alimentos y mercancías, mercados financieros, red de telecomunicaciones, etc. Es el precio que debemos pagar por nuestra dependencia tecnológica. ¿estas tú preparado?

sábado, 1 de mayo de 2010

El objetivo de la teoría del calentamiento global es la creación de una nueva burbuja económica.

Al igual que Henry Kissinger y Margaret Thatcher, el ex vicepresidente estadounidense Al Gore también recurre a la retórica ambientalista. Ya el objetivo no es desviar la atención de las guerras que desata el imperio estadounidense ni restaurar la grandeza del Imperio británico sino salvar el capitalismo anglosajón. En esta tercera parte de su estudio sobre el discurso ecologista, Thierry Meyssan analiza la dramaturgia preparatoria de la Cumbre de la Tierra prevista para el año 2012 y la rebelión de Cochabamba.JPEG
 - 34 KB
En su filme «2012», Roland Emmerich muestra el derrumbe de la corteza terrestre bajo el peso de las aguas y el salvamento de los capitalistas más adinerados en dos modernas arcas de Noé mientras el resto de la humanidad sucumbe a los embates de las aguas.

El Protocolo de Kyoto

En 1988, Margaret Thatcher había incitado al G7 a financiar un Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (GIEC) [Conocido en español por sus siglas en inglés (IPCC) y como Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, denominación que utilizaremos en lo adelante en este trabajo. NdT.] bajo los auspicios del PNUMA y de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
En su primer informe, en 1990, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático consideraba «poco probable» un claro aumento del efecto invernadero para «las próximas décadas o más allá». En 1995, un segundo informe de este órgano político se hace eco de la ideología de la Cumbre de Río y «sugiere una influencia detectable de la actividad humana en el clima planetario» [1].
Al ritmo de una al año, se suceden entonces una serie de conferencias de la ONU sobre el cambio climático. La de Kyoto, en Japón, elabora en diciembre de 1997 un Protocolo en el que los Estados firmantes se comprometen de forma voluntaria a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente las de dióxido de carbono (CO2) así como las de otros 5 gases: el metano (CH4), el protóxido de nitrógeno (N20), el hexafluoruro de azufre (SF6), los fluorocarburos (FC) y los hidroclorofluocarburos.
JPEG
 - 14.1 KB
El presidente estadounidense Bill Clinton (aquí con su vicepresidente Al Gore) firmó con gran pompa el Protocolo de Kyoto, pero instruyó discretamente a los parlamentarios demócratas para evitar su ratificación en el Congreso.
En la medida en que el Protocolo de Kyoto incita a los firmantes a hacer un mejor uso de los recursos energéticos no renovables, su firma parece positiva incluso a los Estados que no creen en la existencia de una influencia significativa de la actividad humana sobre el clima. Pero parece muy difícil que los Estados en vías de desarrollo logren modernizar sus industrias para hacerlas menos consumidoras de energía y menos contaminantes.
Señalando que esos Estados, cuyas industrias se encuentran en estado embrionario, producen pocos gases de efecto invernadero pero necesitan ayuda financiera para poder dotarse de industrias limpias y poco consumidoras, el Protocolo de Kyoto instituye un Fondo de Adaptación administrado por el Banco Mundial y un sistema de autorizaciones negociables.

Cada Estado recibe autorizaciones para la producción de ciertos volúmenes de gases de efecto invernadero que pueden repartir entre sus industrias. Los Estados en desarrollo que no utilicen la totalidad de sus permisos pueden revenderlos a los Estados desarrollados que contaminan más de lo autorizado. Con el producto de la venta [de los permisos que no utilizan] pueden financiar entonces la adaptación de sus industrias.
La idea parece llena de virtudes. El problema está en los detalles. La creación de un mercado de autorizaciones negociables abre el camino a una financierización adicional de la economía y, partir de ahí, a nuevas posibilidades para proseguir el saqueo del que ya eran objeto los países pobres.
De forma totalmente hipócrita, el presidente estadounidense Bill Clinton firma el Protocolo de Kyoto. Pero instruye a los parlamentarios del Partido Demócrata para que no lo ratifiquen. El Senado estadounidense lo rechaza de forma unánime.
Durante el periodo de ratificación del Protocolo de Kyoto, Estados Unidos se dedica a organizar el mercado de autorizaciones negociables, a pesar de que su intención es de no someterse a las exigencias comunes hasta el último momento.

Una organización caritativa, la Joyce Foundation, subvenciona varios estudios preparatorios. La dirección de dichos estudios está a cargo de Richard L. Sandor, economista republicano que ha desarrollado una doble carrera como corredor (Kidder Peabody, IndoSuez, Drexel Burnham Lambert) y universitario (Berkeley, Stanford, Northwestern, Columbia).
JPEG
 - 13.3 KB
El entonces desconocido jurista Barack Obama redactó los estatutos de la Bolsa Mundial de Derechos de Emisión de gases de efecto invernadero.
Bajo el estatuto de firma establecida según el derecho británico y la denominación de Climate Exchange [bolsa de valores sobre el clima], se crea un holding correspondiente a la modalidad Public Limited Company, lo cual implica que partes de dicha empresa pueden venderse a través de una oferte pública y que la responsabilidad de sus accionistas se limita a los aportes. El redactor de sus estatutos es un administrador de la Joyce Foundation, un jurista totalmente desconocido para el público llamado Barack Obama.
El ex vicepresidente estadounidense Al Gore y David Blood, ex director del banco Goldman Sachs, hacen un llamado público en busca de inversionistas.

Como resultado de dicha operación, Gore y Blood crean en Londres un fondo de inversiones de carácter ecológico denominado Generation Investment Management (GIM).
Para ello se asocian a Peter Harris (ex director del equipo de trabajo de Al Gore), a Mark Ferguson y Peter Knight (dos ex adjuntos de Blood en Goldman Sachs) así como a Henry Paulson (en aquel entonces director general de Goldman Sachs, puesto que dejará para convertirse en secretario del Tesoro de la administración Bush).
Climate Exchange Plc abre Bolsas en Chicago (Estados Unidos) y Londres (Reino Unido), con filiales en Montreal (Canadá), Tianjin (China) y Sydney (Australia).

Al reunir las acciones bloqueadas en el momento de la creación del holding con las que posteriormente adquiere, después del llamado público, Richard Sandor llega a poseer cerca de la quinta parte de todas las acciones.
El resto se reparte esencialmente entre fondos especulativos millonarios, como Invesco, BlackRock, Intercontinental Exchange (donde el propio Sandor funge también como administrador), General Investment Management y DWP Bank. Su capital bursátil sobrepasa actualmente los 400 millones de libras esterlinas. Los dividendos que percibieron los accionistas en 2008 se elevaron a 6,3 millones de libras.

Ingenuamente, los miembros de la Unión Europea son los primeros en adoptar la teoría del origen humano del calentamiento climático y en ratificar el Protocolo de Kyoto. Pero necesitan a Rusia para ponerlo en vigor. Este último país no tiene nada que temer en la medida en que el límite que se le fija no puede perjudicarlo, dado su retroceso industrial posterior a la disolución de la URSS.
Sin embargo, no lo acepta fácilmente, para exigir a cambio el apoyo de la Unión Europea a su admisión en la Organización Mundial del Comercio.
En definitiva, el Protocolo de Kyoto no entra en vigor hasta 2005.

2002: cuarta «Cumbre de la Tierra» en Johannesburgo y recordatorio de las prioridades por parte del presidente francés Jacques Chirac

La cumbre de Johannesburgo, en Sudáfrica, no presenta para Estados Unidos mayor interés que la de Nairobi. La agenda estadounidense está orientada exclusivamente hacia la guerra global contra el terrorismo. Por lo tanto, las cuestiones medioambientales tendrán que esperar.
El presidente estadounidense George W. Bush ni siquiera asiste a la cumbre y solamente envía al secretario de Estado Colin Powell, quien pronuncia un breve discurso en lo que su avión calienta los motores para emprender el viaje de regreso.

En Johannesburgo, la conferencia abandona el ambiente festivo que había primado en Río y se concentra en temas precisos: el acceso al agua y a la salud, el agotamiento previsible de las fuentes de energía no renovables y el precio de esta última, la ecología de la agricultura y la diversidad de las especies animales. El clima es un tema entre tantos otros.
JPEG
 - 13.8 KB
En Johannesburgo, el presidente francés Jacques Chirac se pronuncia por un cambio de prioridades. Lo urgente no es la búsqueda de Ben Laden sino el desarrollo libre de contaminación.
La cumbre se convierte bruscamente en terreno de confrontación cuando el presidente francés Jacques Chirac declara: «Nuestra casa está en llamas y nosotros estamos mirando hacia otro lado. La Naturaleza, mutilada y sobreexplotada, no logra reconstituirse y nosotros nos negamos a admitirlo.
La humanidad está sufriendo. Está enferma de maldesarrollo, tanto en el Norte como en el Sur, y nosotros nos mantenemos indiferentes» [2].
Su discurso suena como una acusación contra Estados Unidos. No, la prioridad no es perseguir a Osama Ben Laden. Es el desarrollo de los países pobres y el acceso de todos a los bienes esenciales.

Furiosos, los altos funcionarios de la delegación estadounidense sabotean las negociaciones. Enfrascada en la instalación del centro de tortura de Guantánamo y de prisiones secretas en 66 países, la administración Bush tiene sin embargo el descaro de dar lecciones al resto del mundo y condiciona todo compromiso estadounidense a la obtención de concesiones de los países del Sur en materia de derechos humanos y de lucha contra el terrorismo.
No se obtiene la adopción de ningún documento final de real importancia.

Copenhague, en espera de la Cumbre de la Tierra de 2012

2012 será el año de la quinta Cumbre de la Tierra y de la revisión del Protocolo de Kyoto. Pero Washington y Londres han decidido convertir la 15ª conferencia sobre el cambio climático en una gran cita intermedia.
La cuestión es que la nueva política anglosajona pretende utilizar el calentamiento climático para avanzar hacia la obtención de sus dos objetivos esenciales:
- salvar el capitalismo y
- apoderarse de la capacidad de la ONU de establecer el derecho internacional.

No hay más remedio que reconocer que la economía estadounidense está en baja y que no logra rebasar su crisis interna.
Los estadounidenses ya no producen prácticamente nada importante, con excepción del armamento, mientras que los bienes que ellos mismos consumen se fabrican en una China cada día más próspera.
La principal solución es un cambio del capitalismo. Es hora de reactivar la especulación orientándola hacia las autorizaciones negociables para contaminar, de reactivar el consumo con productos ecológicos y de reactivar el trabajo con los empleos verdes [3].

Por otro lado, como la resistencia a la globalización forzosa se hace cada día mayor es conveniente presentarla de otra manera para obtener su aceptación. Habrá que decir que las cuestiones medioambientales exigen una administración global cuyo liderazgo tiene que estar en manos de los estadounidenses. Y para lograrlo hay que demostrar la ineficacia de la ONU en ese sector.
JPEG
 - 17.3 KB
Convertido en consejero especial de la Corona de Inglaterra, el ex vicepresidente estadounidense Al Gore obtuvo el premio Nóbel por su filme de propaganda «An Inconvenient Truth»
Una larga y poderosa campaña de propaganda precedió la conferencia de Copenhague, comenzando por el filme de Al Gore An Inconvenient Truth, (en castellano esta película lleva el título de: Una Verdad Incómoda) presentado en el Festival de Cannes de 2006, documental que le valió a Gore el premio Nóbel de la Paz correspondiente al año 2007.
El vicepresidente estadounidense, cuyo doble juego ante el Protocolo de Kyoto ya nadie parece recordar, se presenta ahora como un convencido militante que defiende su noble causa dedicándole benévolamente su tiempo libre.
En realidad, fue en calidad de consejero de la Corona británica, la verdadera promotora de la operación, que Al Gore realizó el documental y emprendió una gira promocional.

Al Gore es un especialista de la manipulación de las masas. Fue el organizador, a fines del siglo 20, de la campaña de alarmismo milenarista vinculada al llamado «error informático del año 2000». Suscitó entonces la creación de un grupo de expertos de la ONU, el Y2KCC –en todo sentido comparable al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático–, para ofrecer la apariencia de que existía un consenso científico alrededor de lo que en realidad no era otra cosa que la magnificación de un problema menor [4].
Varios filmes de ficción se agregan al documental de Al Gore. El PNUMA divulga mundialmente el filme Home, del fotógrafo francés Yann Arthus-Bertrand, el 5 de junio de 2009. Algo similar sucede con 2012, el filme hollywoodense del alemán Roland Emmerich, que presenta el derrumbe de la corteza terrestre bajo el peso de las aguas y el salvamento de los capitalistas más adinerados gracias a dos modernas arcas de Noé mientras que los pobres perecen bajo las aguas.
Aparentemente, la conferencia de Copenhague debía resolver la cuestión de los gases de efecto invernadero estableciendo límites para las emisiones y ayudas destinadas a los países en desarrollo.
La realidad es que Londres y Washington pretendían llevar a los europeos a reducir por sí mismos los límites establecidos en el Protocolo de Kyoto para aumentar así la cantidad de permisos negociables, y por consiguiente la especulación bursátil, y hacer fracasar la conferencia como medio de preparar a la opinión pública mundial para la adopción de una solución fuera del marco de la ONU.

El presidente ruso Dimitri Medvedev, perfectamente cómodo en medio de toda esta farsa, preparó una maniobra que puede resultar muy productiva para su país.
Decidió subir las apuestas eligiendo un compromiso espontáneo y radical. Anuncia entonces a los países de Europa occidental que Moscú apoya lo que ellos exigen y que reducirá sus emisiones de gases de efecto invernadero de un 20 a un 25% de aquí al año 2020 en relación con las emisiones registradas en 1990. ¿Quién da más? ¡Nadie!
El detalle es que entre 1990 y 2007 las emisiones rusas de gases de efecto invernadero se redujeron en un 34% como consecuencia al colapso industrial que se produjo en tiempos de Yeltsin. O sea, el supuesto compromiso del Kremlin [para la reducción de las emisiones] le deja margen… ¡para un aumento del 9 al 14%!

JPEG
 - 13.2 KB
En violación de las reglas de las Naciones Unidas, Nicolas Sarkozy utiliza la urgencia climática para conformar un directorio encargado de redactar la declaración final de la conferencia de Copenhague en sustitución de la Asamblea General de la ONU.
De forma nada sorprendente, los anglosajones mueven sus peones utilizando al presidente francés Nicolas Sarkozy, enteramente satisfecho este último de verse en el papel de deus ex machina.
Sarkozy llega en medio de los debates, denuncia la falta de voluntad de sus homólogos y convoca una reunión no programada entre varios jefes de Estado y de gobierno [5].
Sin traductores, sentados en sillas incómodas, unos cuantos personajes se prestan para la maniobra. Garabatean en un pedazo de papes unas cuantas líneas de buenas intenciones y las presentan como la panacea.
«El planeta» ha sido salvado y… ¡cada uno para su casa!
El verdadero objetivo de esa farsa no es otro que preparar a la opinión pública mundial para las decisiones que habrá que imponer en la «Cumbre de la Tierra» de 2012.

Pero el presidente venezolano Hugo Chávez cuestiona la problemática de la cumbre, sin desalentar por ello a las asociaciones ecologistas que se manifiestan ante el centro donde se desarrolla la conferencia.
Hugo Chávez denuncia la maniobra de Sarkozy, que consiste en la redacción de una declaración final por un reducido grupo de Estados que se autoproclaman «responsables» para imponerla después al resto de la comunidad internacional.
El presidente de Venezuela denuncia una farsa destinada a permitir que un capitalismo sin conciencia logre escamotear sus propias responsabilidades y pueda presentarse como si estuviera libre de polvo y paja [6].
Chávez se hace eco de una de las consignas que gritan los manifestantes fuera del centro de conferencia: «¡No cambien el clima, cambien el sistema!»

Cochabamba, la antítesis de Copenhague

El presidente boliviano Evo Morales expone sus propias conclusiones sobre la cumbre de Copenhague. Para él está claro que las grandes potencias están jugando con el medio ambiente. Como ya viene sucediendo con muchos otros temas, las grandes potencias pretenden utilizar la cuestión del medio ambiente en beneficio propio y en detrimento del Tercer Mundo.
La presencia de una multitud de manifestantes fuera del centro de conferencias permite sin embargo abrigar esperanzas en cuanto a una voluntad planetaria muy diferente.

El presidente Evo Morales convoca entonces a una «Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra». El encuentro se desarrolla 4 meses más tarde en Cochabamba, Bolivia.
Sobrepasando todas las previsiones, más de 30 000 personas y 48 delegaciones gubernamentales participan en la Conferencia de Cochabamba. El ambiente de este encuentro recuerda a la vez el de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro y el de las diferentes ediciones del Foro Social Mundial.
Lo que está en juego es sin embargo muy diferente.

En Río, la firma de relaciones públicas Burson-Marsteller había dado realce a las asociaciones como medio de legitimar las decisiones tomadas a puertas cerradas. En Cochabamba sucede lo contrario. Las asociaciones, excluidas del centro de conferencias de Copenhague, son ahora los actores de la toma de decisiones. La comparación con el Foro Social Mundial deja de ser válida.
El objetivo del Foro Social Mundial es ser la contraparte del Foro Económico de Davos y para ello se exila a sí mismo en el otro extremo del mundo, como recurso para evitar los enfrentamientos que ya se habían producido en Suiza. Lo que se cuestiona ahora es la ONU.
Evo Morales ha tomado nota del fiasco de Copenhague y de la voluntad de las grandes potencias de ignorar la autoridad de la Asamblea General de la ONU, así que convoca a la sociedad civil a unirse frente a los gobiernos occidentales.

El presidente boliviano Evo Morales y su ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, abordan las cuestiones medioambientales desde su propia cultura de indios aimaras [7].
Mientras los occidentales discuten para determinar hasta dónde hay que limitar las emisiones de gases de efecto invernadero para no perturbar el clima, el presidente de Bolivia y su ministro de Relaciones Exteriores señalan que si se piensa que esas emisiones pueden ser peligrosas, lo que se impone es interrumpirlas.

Rompiendo con la lógica dominante, Morales y Choquehuanca rechazan el principio de las autorizaciones negociables, estimando que no se puede permitir, y mucho menos vender, algo que se cree peligroso. A partir de ese razonamiento, el presidente boliviano y su ministro de Relaciones Exteriores se pronuncian por un completo cambio del principio fundamental.
Los Estados desarrollados, sus ejércitos y sus transnacionales han herido a la Tierra que nos alimenta, poniendo así en peligro a toda la humanidad, mientras que los pueblos originarios han dado pruebas de su propia capacidad para preservar la integridad de la Madre Tierra.
La solución es, por lo tanto, de orden político: hay que devolver a los pueblos autóctonos el manejo de los grandes espacios mientras que las transnacionales tienen que responder ante un tribunal internacional por los daños que han provocado.

JPEG
 - 29.7 KB
La conferencia de Cochabamba confirma la capacidad de los pueblos autóctonos para hacer lo que los occidentales no han podido lograr. De izquierda a derecha, el presidente de Venezuela Hugo Chávez, el ministro boliviano de Relaciones Exteriores David Choquehuanca y el presidente de Bolivia Evo Morales.
La Conferencia de los Pueblos celebrada en Cochabamba llama a la organización de un referendo mundial para la institución de una justicia climática y medioambiental y la abolición del sistema capitalista.
Siguiendo el mismo método ya tantas veces aplicado en numerosas cumbres internacionales que habían logrado escapar al control de los anglosajones, Washington desata de inmediato una campaña mediática destinada a desacreditar el mensaje de la conferencia de Cochabamba.
Dicha campaña deforma los razonamientos y el discurso del presidente boliviano Evo Morales [8].
Demasiado tarde. La ideología verde de Occidente ya ha perdido la unanimidad.

El árbol que no deja ver el bosque

En 40 años de discusiones de la ONU, las cosas no han mejorado sino todo lo contrario. Lo que se ha producido es un increíble acto de prestidigitación que resalta la responsabilidad individual mientras que pasa por alto las responsabilidades de los Estados y oculta la de las transnacionales. Como el árbol que no deja ver el bosque.
En las cumbres internacionales nadie trata de evaluar el costo energético de las guerras desatadas contra Afganistán e Irak, costo energético que incluye el puente aéreo que transporta diariamente toda la logística proveniente de Estados Unidos hacia el campo de batalla, incluyendo la alimentación de los soldados.
Nadie se preocupa por medir la superficie habitada contaminada por las municiones de uranio enriquecido, de los Balcanes a Somalia y pasando por el Gran Medio Oriente.
Nadie menciona las áreas agrícolas destruidas por las fumigaciones en el marco de la guerra contra la droga, en América Latina o en Asia central; ni las áreas esterilizadas por el uso del agente naranja, desde la jungla vietnamita hasta los palmares iraquíes.
Hasta la celebración de la conferencia de Cochabamba, la conciencia colectiva olvidó las evidencias existentes de que los principales ataques contra el medio ambiente no son consecuencia de comportamientos individuales ni de la industria civil sino de guerras desatadas para que las transnacionales puedan explotar los recursos naturales, y de la explotación sin escrúpulos de esos mismos recursos por parte de las transnacionales que alimentan los ejércitos imperiales. Lo cual nos trae nuevamente al punto de partido, cuando U Thant proclamaba el «Día de la Tierra» en protesta contra la guerra de Vietnam.
 Thierry Meyssan
Analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008)

jueves, 8 de abril de 2010

La NASA advierte sobre una gran tormenta solar para el 2012

Es una noticia de hace varios meses,me ha venido a la cabeza después de ver el vídeo colgado en youtube del programa cuarto milenio de iker Jimenez de la semana pasada,donde abordaban de nuevo este asunto,ademas de saber que ayer ocurrió la tormenta solar mas potente en un año y medio .Este no es un tema para tomárselo a broma,aquí se une ciencia y misticismo pues la NASA prevee para el anhelado año 2012 una (CME) de agárrate y no te menees.


Aunque el dossier oficial de 145 paginas de la NASA que expuso en su momento ya no se encuentra por la red (al menos yo no lo encuentro).El informe se podría resumir de la siguiente manera.
El tema de una tormenta solar a gran escala que afecte a todo el planeta ha hecho que algunos de los científicos de la NASA empiecen a creer las profecías de los mayas y los indios hopi sobre el fin de una era para el 2012. Estas personas predijeron el final de la Quinta Era (actual) con una gran tragedia cósmica. Y la NASA dijo en lo publicado por la Academia Nacional de Ciencias, que es un motivo de preocupación esta noticia. En este número se habla explícitamente de los riesgos potenciales de una serie de eventos catastróficos que se sucederán a lo largo de 2012. Estos eventos se caracterizan por el bombardeo de tormentas solares reales y por enjambres de un asteroide.

“En 2012 existe la amenaza de la reaparición de un poderoso fenómeno magnético que traerá como consecuencia la perdida de las comunicaciones en todo el globo terrestre”, comenta Marshall
La noticia pone los pelos de punta, en primer lugar, se perderá toda comunicación, habrá que olvidarse de la red (por supuesto inalámbrica), por teléfono, a través de bluetooth, a través de satélite. Las alarmantes consecuencias del escenario pintado por la NASA en 2012 ponen en peligro, de hecho, la vida cotidiana de todos y, la seguridad nacional de cualquier país, incluso con un mínimo sistema de telecomunicaciones.
Esta situación se producirá en la denominada “fase activa”, que atraviesa el Sol cada 11 años, durante este período, nuestra estrella puede generar tormentas magnéticas más o menos potentes, capaces, según la mayor o menor intensidad, dejar fuera de uso los satélites, es también una amenaza para la seguridad de los astronautas o, en casos excepcionales como el previsto para 2012, representar la destrucción de los sistemas de telecomunicaciones y de distribución de energía.
Cuando estos sistemas caigan y hagan saltar en cascada otros secundarios rápidamente, traerá consecuencias muy graves: “El impacto de la tormenta podrían caer sobre las estructuras interconectadas, con efectos devastadores: la distribución del agua potable se hará del todo imposible en pocas horas, se perderán los alimentos que se encuentren en cámaras en el espacio comprendido entre 12 y 24 horas, los medios de transporte también se verán afectados”, prevé Jacco.
El sol contiene el 99.8% de la masa total del sistema solar,en caso que se produjese la gran  eyección de masa coronal (CME) vaticinada para el 2012 o alrededores “no podríamos hacer nada para remediar la catástrofe”.

Pero lo que es peor, escribe el equipo dirigido por Daniel Baker, director del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado, es que “los servicios de emergencia podría ser interrumpido y el control sobre el país perdido”.
La única forma de minimizar los problemas es mantener una observación permanente del Sol, vigilar y estudiar con detalle las tormentas magnéticas, y de intervenir a nivel tecnológico para fortalecer las infraestructuras relativas a las comunicaciones.
Baker acaba concluyendo en la investigación, “Sin acción o sin planes de prevención, la mayor dependencia de tecnología avanzada, pero sensible a los fenómenos del espacio puede hacer nuestra sociedad muy vulnerable en el futuro y enviarnos a la edad media”.

martes, 9 de febrero de 2010

Alerta roja: La eugenesia del Nuevo Orden Mundial supera a la ciencia

La verdad sobre el cambio climático, el cáncer, la gripe porcina y las vacunas. La recopilación incluye material de David Icke, Alex Jones y G. Edward Griffin.

martes, 26 de enero de 2010

Parlamentario europeo habla claro sobre el timo del calentamiento global de origen humano

Para enmarcar estas declaraciones. Brillantes. Nuevamente, un inglés. Los únicos parlamentarios europeos (junto con algún italiano como Chiesa) que sirve para algo.

jueves, 31 de diciembre de 2009

La próxima Era de Hielo

Aparte del catastrófico impacto de un asteroide, la mayor amenaza para la raza humana es el comienzo de otra era de hielo.... Las predicciones de los meteorólogos con respecto al calentamiento global están basadas en modelos informáticos especulativos, no comprobados, y pobremente controlados.... nuestro conocimiento de las eras de hielo está basado en una amplia variedad de información confiable, incluyendo muestras de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida. ... Al reducir nuestra producción de dióxido de carbono, nos arriesgamos a acelerar la llegada de la próxima era de hielo. Incluso más imprudente y peligroso es el anuncio de la administración de Obama de que intentarían enfriar al planeta mediante geoingeniería. Semejante acción en medio de una tendencia al enfriamiento podría provocar el comienzo de una era de hielo. No es una exageración decir que semejante cambio climático significaría el fin de la civilización humana tal como la conocemos.







Comentario SoTT: Las observaciones anteriores de este motivador artículo provocan la inevitable especulación de que aquellos que tienen el poder están INTENTANDO inducir otra era de hielo con su palabrerío del calentamiento global. ¿Quién necesita armas de destrucción masiva si puedes matar a miles de millones de hambre y frío?


















¿Nuestro futuro inmediato?

























Aquellos que ignoran la perspectiva geológica lo hacen con un elevado riesgo. En el otoño de 1985, un grupo de geólogos advirtieron que un volcán colombiano, el Nevado del Ruiz, estaba a punto de hacer erupción. Pero el volcán había estado inactivo durante 150 años. Por lo tanto, las autoridades del gobierno y los habitantes de los pueblos cercanos no se tomaron en serio las advertencias.






La tarde del 13 de noviembre, el Nevado del Ruiz hizo erupción, produciendo deslizamientos de barro catastróficos. En la ciudad de Armero, 23,000 personas fueron enterradas vivas en cuestión de segundos.






Durante el 90% del último millón de años, el estado habitual del clima de la Tierra ha sido el de una era de hielo. Las eras de hielo duran unos 100.000 años, y son interrumpidas por breves períodos de clima cálido, o interglaciares. La última era de hielo comenzó hace unos 114.000 años. Y empezó instantáneamente.






Durante cien mil años, las temperaturas cayeron y capas de hielo de una milla de grosor crecieron, cubriendo la mayoría de Norteamérica, Europa y Asia. La era de hielo finalizó tan abruptamente como comenzó. Entre 12.000 y 10.000 atrás, la temperatura en Groenlandia aumentó más de 50 °F.






No sabemos qué es lo que causa el comienzo o el final de las eras de hielo. En 1875, un conserje convertido en geólogo, James Croll, propuso que pequeñas variaciones en la órbita de la Tierra alrededor del Sol eran las responsables por el cambio de clima. La idea disfrutó de sus días de gloria durante los 1970’s, cuando las muestras de sedimentos oceánicos aparecieron para confirmar la teoría. Pero en 1992, Ike Winograd y sus colegas en el US Geological Survey falsificaron la teoría demostrando que sus predicciones eran inconsistentes con las nuevas informaciones de alta calidad.






El clima de las eras de hielo está documentado en las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida. Hemos ahuecado estas capas, las hemos extraído, y estudiado en el laboratorio. Las eras de hielo no solo eran más frías que hoy en día, sino que el clima era considerablemente más variable. En comparación a la norma del último millón de años, nuestro clima es notablemente cálido, estable y benigno. Durante la última era de hielo en Groenlandia las variaciones climáticas de 30 °F eran habituales. Desde el final de era de hielo que las variaciones de 3 °F son poco comunes.






Durante miles de años, la gente ha aprendido por experiencia que las temperaturas frías son desfavorables para el bienestar humano y que las temperaturas cálidas son beneficiosas. Desde el 1300 al 1800 DC, el clima se enfrió un tanto durante el período conocido como la Pequeña Era de Hielo. En Groenlandia, la temperatura cayó por unos 4 °F. Aunque insignificante, comparado con un enfriamiento glacial de 50 °F, esto bastó para arrasar con la colonia vikinga de allí.






En el norte de Europa, la Pequeña Era de Hielo comenzó con la Gran Plaga de 1315. Las cosechas se perdieron debido a las frías temperaturas e incesantes lluvias. Desesperados y hambrientos, los padres se comían a sus hijos, y la gente buscaba comida sacando cuerpos de las tumbas. En las cárceles, los presos instantáneamente se abalanzaron a los nuevos prisioneros y se los comieron vivos.






La Gran Peste fue seguida por la Muerte Negra, el mayor desastre que haya golpeado alguna vez a la raza humana. Murió un tercio de la raza humana; el terror y la anarquía estaban a la orden del día. La civilización humana como la conocemos solo es posible en un clima cálido interglaciar. Aparte del catastrófico impacto de un asteroide, la mayor amenaza a la raza humana es el comienzo de otra era de hielo.






La oscilación entre eras de hielo y períodos interglaciares es la característica dominante del clima de la Tierra en el último millón de años. Pero los modelos informáticos que predicen un importante calentamiento global por el dióxido de carbono reproducen estos cambios de temperaturas. Esta falla en reproducir el aspecto más importante del clima terrestre revela una comprensión incompleta del sistema climático, sino una completa ignorancia.






Las predicciones de los meteorólogos con respecto al calentamiento global están basadas en modelos informáticos especulativos, no comprobados, y pobremente controlados. Pero nuestro conocimiento de las eras de hielo está basado en una amplia variedad de información confiable, incluyendo muestras de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida. ... Al reducir nuestra producción de dióxido de carbono, nos arriesgamos a acelerar la llegada de la próxima era de hielo. Incluso más imprudente y peligroso es el anuncio de la administración de Obama de que intentarían enfriar al planeta mediante geoingeniería. Semejante acción en medio de una tendencia al enfriamiento podría provocar el comienzo de una era de hielo. No es una exageración decir que semejante cambio climático significaría el fin de la civilización humana tal como la conocemos.






El clima de la Tierra es controlado por el Sol. En comparación, todos los demás factores son triviales. La etapa más fría de la Pequeña Era de Hielo durante la última mitad del siglo diecisiete estuvo marcada por la casi completa ausencia de manchas solares. Y el Sol ahora parece estar entrando en un nuevo período de quietud. Agosto del 2008 fue el primer mes desde el año 1913 que no se observaron manchas solares. Al momento de escribir este artículo, el Sol permanece sin actividad. Nos encontramos en una tendencia de enfriamiento. La extensión del área del hielo del mar del mundo está por encima del promedio de veinte años.






Hemos escuchado que muchos de los peligros del calentamiento global se deben al dióxido de carbono. Pero el peligro potencial de todo calentamiento antropogénico potencial es insignificante comparado con el riesgo de ingresar en una nueva era de hielo. Las decisiones de la política pública deberían basarse en una evaluación realista que tome en cuenta ambos escenarios climáticos.






David Deming es geofísico y profesor de Arte y Ciencia de la Universidad de Oklahoma.

domingo, 27 de diciembre de 2009

¿CUÁNTO SUBE LA TEMPERATURA?

El escándalo climático cuestiona la veracidad del calentamiento global

Por mucho que se diga, en climatología no existen demasiados consensos. Principalmente hay, o había, dos: el efecto directo del CO2 sobre la temperatura y las cifras de calentamiento del último siglo y medio. Pero ahora comienza a dudarse también de lo segundo.

 

Los correos del Centro de Investigación Climática (CRU) de la Universidad de East Anglia han hecho resurgir las dudas sobre la veracidad de la magnitud del calentamiento que ha tenido lugar desde mediados de los años setenta hasta finales de los noventa. Al fin y al cabo, la principal fuente de la que el IPPC obtiene sus datos de temperaturas es el llamado HadCRU, un registro elaborado por el Centro Hadley y el ahora famoso CRU.
Dado que, "sorprendentemente", los científicos de estas instituciones mantienen buena parte de su trabajo en secreto, sólo tenemos del HadCRU sus conclusiones, es decir, los datos de temperaturas previamente cocinados. Al igual que sucede con las encuestas de intención de voto, el cocinado es imprescindible. Muchas estaciones meteorológicas han cambiado de lugar a lo largo de su vida útil, o el lugar en sí ha cambiado (por ejemplo, por la urbanización de terrenos antes rurales) o no se han registrado datos durante un periodo de tiempo. Además, hay zonas donde hay pocos o ningún registro y esos huecos han de ser calculados mediante una media de los datos de las estaciones más cercanas.
Sin embargo, a la vista de los mensajes de correo electrónico desvelados recientemente, cada vez más voces exigen que los datos originales, las razones por las que se seleccionan unas estaciones sí y otras no y los métodos y cálculos empleados para cocinar los datos sean públicos. Cálculos realizados en lugares tan dispares como Rusia, Nueva Zelanda o Alaska dan resultados distintos a los publicados, y aunque la explicación de los calentólogos puede ser perfectamente lógica y científicamente correcta, su comportamiento en el pasado exige una apertura total de sus datos y sus métodos.
El caso Darwin Zero
El ejemplo más claro y que más escándalo ha causado es el caso de la estación de Darwin Zero, en el norte de Australia, descubierto por Willis Eschenbach. Esta estación ha sufrido varios cambios. Antes de 1941 estaba situada en una oficina de correos y después en un aeropuerto. Evidentemente, un ajuste en esa fecha estaba más que justificado y el propio Eschenbach lo admite; el cambio, siguiendo los métodos del GHCN (Red Histórica Global de Climatología), sería de aproximadamente 0,6ºC.
En cualquier caso, en Darwin hay cinco estaciones en total. Dos fueron desechadas, seguramente porque son bastante modernas y no tienen datos antiguos. En cuanto a las otras tres, muestran datos "en bruto", es decir, sin cocinar, muy similares. Sin embargo, los científicos del GHCN decidieron aplicar esta corrección a dos de ellas, dejando la tercera intacta:

Luego hicieron la media de las tres para mostrar los datos de Darwin. No existe, según las propias normas del GHCN a la hora de ajustar datos de temperatura, razón alguna para esas alteraciones. Y tampoco parece normal un ajuste de 6ºC por siglo.
Alaska
Un análisis del profesor de la Universidad de Colorado Richard Keen recoge las estaciones disponibles en Alaska y calcula la media. El resultado es una reducción en las temperaturas entre 1935 y 1944 y un aumento en las posteriores a 1977:

Nueva Zelanda
La llamada Coalición de Ciencia Climática de Nueva Zelanda ha contestado a un artículo del Instituto de Investigación del Agua y la Atmosfera de ese mismo país (NIWA) en el que daba la alarma sobre el calentamiento local que había sufrido ese país. Lo hizo publicando la media de los datos "en bruto":

La acusación es similar a otras: pese a declarar lo contrario, el NIWA no ha publicado cómo ha llegado a ese resultado. Además, el encargado de hacerlo fue Jim Salinger, que antes de trabajar para esta agencia había estado... en el Centro de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia (CRU).
La Coalición ha explicado que el resultado se debe a que todas las estaciones menos una han recibido un tratamiento que ha aumentado el ritmo del calentamiento, sin que existan en la historia de las mismas razones de peso para hacer esos ajustes. Hasta la fecha, el NIWA sólo ha aportado argumentos para una de esas estaciones.

FUENTE:Libertad Digital

 

Retrospectiva - Por atreverse a rechazar la ciencia establecida: 1000 arrestados en Copenhagen


Las fotografías de abajo fueron enviadas hoy por un corresponsal de SOTT.net presente en la Cumbre Climática en Copenhagen, quien fue testigo de los arrestos masivos de cientos de manifestantes, elegidos al azar aparentemente, obligándolos a sentarse esposados en fila sobre la fría calle durante cuatro horas. A los manifestantes nos les ofrecieron agua ni atención médica y muchos no tuvieron otra opción que orinarse en sus pantalones.

La policía danesa informó que la cantidad de personas en la manifestación de hoy fue de 30.000, pero la TV Danesa triplicó esa cantidad en al menos 100.000.


El Telegraph británico informó que 21 personas fueron arrestadas “luego de que unos 300 jóvenes, varios vestidos de negro y con sus caras cubiertas, participaron en disturbios en el centro de la ciudad”. Si la reciente experiencia en las manifestaciones del G20 en Londres y Pittsburgh tienen algo que ver, naturalmente nos preguntamos si no fueron incitadas para servir como distracción y justificar una desmesurada respuesta policial. Cuando se le preguntó porqué habían arrestado a los “jóvenes”, un vocero de la policía dijo que llevar una máscara en la cara era ilegal para la ley danesa.

De hecho, cerca de 700 personas fueron arrestadas y humilladas bajo las frías temperaturas:


© Sott.net
Policía antimotines comienza a arrestar personas al azar


© Sott.net


© Sott.net
Atrapados entre vehículos y perros de la policía, cientos de manifestantes arrestados fueron obligados a sentarse en filas sobre la fría calle durante horas.


© Sott.net
Prisiones militares siglo 21: si la ciencia está en el camino correcto y la solución es obvia, ¿cuál es la necesidad de la brutalidad policial?

La policía incluso notificó sus intenciones el día anterior (Viernes 11) cuando un incidente completamente aislado que involucró a “anarquistas enmascarados” fue señalado como la razón para arrestar a más de 50 miembros de un grupo legítimo llamado ‘Nuestro Clima – No tu Negocio’ protestando contra la agenda corporativa detrás del ‘movimiento verde’ que tiene como objetivo seguir enriqueciendo a pocos y empobreciendo a todos. Adelantándose a la masiva manifestación del sábado, un vocero de la policía danesa dijo: “sabemos por experiencia que ciertos elementos destructivos se infiltrarán en la manifestación”.

Ese elemento destructivo llegó tarde a escena y comenzó a aterrorizar a cientos de manifestantes en lo que fue una clara operación policial planificada. Mientras que la cantidad de arrestados del sábado ha sido reportada de manera exacta, los medios persuasivamente los asociaron a una pequeña gresca que tuvo lugar más temprano durante el día y en un lugar diferente:

“Ejercicio policial escenificado... para deshumanizar a los manifestantes”

La policía danesa arrestó indiscriminadamente a cientos de activistas climáticos durante una manifestación de más de 100.000 personas sobre el cambio climático que tuvo lugar hoy en Copenhagen. Han surgido cuestionamientos acerca de que los arrestos ocurrieron en diferente momento y lugar donde más temprano hubo inconvenientes. Desde las 1800hs les prohibieron a los periodistas transmitir desde el sitio de los arrestos.

Se calcula que unas 100 personas todavía permanecen arrestadas en la calle bajo un clima extremadamente frío, esposados y obligados a permanecer sentados en fila. Han sufrido un severo trato físico, sin acceso a agua, atención médica o instalaciones sanitarias desde las 1530hs. Se indicó que varios activistas se han orinado en sus ropas mientras estaban detenidos.

Unas 200 personas fueron retiradas del lugar y transportadas en carros. Se informó que varias personas se habían desmayado alrededor de las 1945hs.

Helga Matthiassen, que estuvo detenida durante una hora antes de ser liberada por una herida que tenía dijo, “Por supuesto que estamos furiosos – personas de todo el mundo están furiosas ante las mentiras de los gobiernos que están haciendo un acuerdo corporativo en las reuniones climáticas, y ahora cuando intentamos protestar contra esto en las calles somos arrestados por la policía.”

“No solo nos han negado el derecho a manifestarnos, sino que también han ignorado nuestros derechos humanos más básicos en este ridículo y planificado ejercicio policial. Parece que la policía danesa tiene un nuevo lema: ¿por qué solo criminalizar a los manifestantes cuando también puedes deshumanizarlos?”

Estas imágenes revelan la verdadera naturaleza de las fuerzas detrás del circo policial diciéndonos que ignoremos esos sucios emails que exponen el fraude del “calentamiento global producido por el hombre” y sirve para recordarnos una vez más que el disenso será tolerado, incluso incitado, mientras aceptes lo que la Patocracia Global quiere que creas.

Actualización: los medios daneses ahora informan que la cantidad de arrestados son 1.000:


© ZoeCaron
Vista aérea de los 300-400 manifestantes climáticos arrestados, esposados y alineados en filas sobre la calle.


© Scanpix


© Scanpix

sábado, 26 de diciembre de 2009

Un mensaje a los ecologistas del mundo (James Corbett)

Curiosamente, el más antiguo de los e-mails descubiertos (1996) hace unos días, se refiere a la voracidad de dinero de esa "comunidad científica" que falseó los datos con los cuales se construyó la gran mentira del cambio climático. En este video, el periodista James Corbett hace un llamado a los ecologistas del mundo para recuperar las banderas robadas por los calentólogos y luchar por el verdadero ambientalismo. Excelente postura en un momento crucial.

martes, 22 de diciembre de 2009

CALOR GLACIAL- Nueva era glacial - ( entrevista a Luis Carlos Campos)



El presidente del IPCC, de magnate del crudo a líder de la "industria climática"


El jefe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC), Rajendra Pachauri, ha sido acusado de conflicto de intereses por beneficiarse de todo un conglomerado empresarial muy vinculado al "comercio de emisiones". Antes de presidir el IPCC, Pachauri fue un magnate del petróleo.

Hacer uso de información privilegiada para invertir en bolsa es considerado como un delito grave por la mayoría de reguladores bursátiles. La administración pública estudia con lupa las inversiones que realizan empresas y particulares en los parqués de medio mundo y castiga a aquellos que se benefician de determinadas filtraciones antes que el resto.

Y ello, bajo el argumento de la defensa de la competencia. Sin embargo, este tipo de operaciones, prohibidas para el sector privado, parecen están permitidas para los altos cargos de organismos públicos de primer orden.

Es el caso del presidente del IPCC, Rajendra Pachauri. La cara más visible de la ONU en la lucha contra el temido cambio climático ha sido acusado de conflicto de intereses, por ganar dinero gracias a sus vínculos empresariales con el denominado "comercio de emisiones".
En los últimos años, Pachauri ha ido tomando posiciones en una amplia cartera empresarial muy dependiente de las recomendaciones políticas que emite, curiosamente, el IPCC: bancos, compañías de petróleo y energía, así como fondos de inversión muy vinculados al comercio de carbono y las energías renovables.
Aparte de presidir el IPCC, Pachauri ocupa más de una veintena de cargos ejecutivos, en calidad de director o asesor, en lo que hoy en día ya se conoce como la "industria climática internacional". El escándalo sobre un posible conflicto de intereses saltó la pasada semana, durante la Cumbre de Copenhague, cuando Lord Monckton, ex asesor de Margaret Thatcher y escéptico climático, hizo pública una dura carta en la que desenmascara las incongruencias científicas y económicas del líder del IPCC, y este fin de semana ha sido recogido por el diario británico The Telegraph.
El documento denuncia la falsedad de uno de los gráficos empleados por el IPCC en su informe de 2007 y pone sobre el tapete las relaciones de Pachauri -autor intelectual de dicho informe- con empresas y organizaciones que se han beneficiado de las políticas del IPCC. 
Pachauri dirige desde 1981 el The Energy Research Institute (TERI) -desde 2001 es director general-. Hasta finales de los 90 este organismo estaba vinculado a Tata, no obstante anteriormente se llamaba Tata Energy Research Institute. Tata es uno de los grandes emporios empresariales de India, con intereses que van desde el acero a los automóviles y la energía, los productos químicos, telecomunicaciones y seguros. Pese a ello, según el diario británico, la relación entre Tata y TERI persiste hoy en día.

Interés en los combustibles fósiles

Curiosamente, cuando Pachauri se hizo cargo de TERI, en la década de los 80, su interés se centraba en el mercado del carbón y el petróleo. De hecho, hasta 2003 fue director de India Oil, la mayor empresa comercial del país, y hasta ese mismo año permaneció como director del mayor productor nacional de electricidad, sobre todo térmica, (National Thermal Power Generating Corporation).
En 2005, creó GloriOil, una empresa dedicada al desarrollo de tecnología para extraer las últimas reservas de crudo de los yacimientos al término de su vida útil. Sin embargo, desde que Pachauri se convirtió en vicepresidente del IPCC (1997), TERI ha desviado sus inversiones hacia todo tipo de tecnologías renovables y sostenibles.
El imperio TERI del doctor Pachauri se ha extendido a todos los rincones del globo, con sucursales en EEUU, la UE y Asia. Esta entidad recibe cuantiosos recursos públicos para la elaboración y desarrollo de diversos proyectos tecnológicos y energéticos relacionados con el cambio climático y las energías limpias.
Aún más escandalosa es la vinculación de su filial en EEUU. En la primera potencia mundial TERI se ha constituido como una organización sin ánimo de lucro con el objetivo de concienciar a la Casa Blanca sobre temas de medio ambiente y energía en los países pobres.

Cargos directivos en empresas

La entidad, presidida por Pachauri, recibe financiación de la ONU, agencias gubernamentales de EEUU, gigantes del petróleo como Amoco, dos de los principales contratistas de Defensa de EEUU, Monsanto (el mayor productor mundial de transgénicos) o la ecologista WWF, así como empresas vinculadas al mercado internacional del carbono.

Ya en 2007 fue nombrado consejero de Siderian, una firma de capital riesgo con sede en San Francisco y especializada en "tecnologías sostenibles"; en 2008 fue nombrado consejero en materia de energía renovable y sostenible del banco Credit Suisse y la Fundación Rockefeller, entre otros muchos cargos en multinacionales y organismos de investigación que gozan de financiación pública.
Todo un negocio que le reporta cuantiosos beneficios económicos. De ahí la acusación de conflicto de intereses, ya que sus decisiones al frente del IPCC bien se podrían ver condicionadas por sus numerosos cargos directivos en empresas y organismos relacionados con el negocio verde del calentamiento global.
Pachauri, pese a que es conocido como uno de los grandes gurús del temido cambio climático es, en realidad, ingeniero de formación, no climatólogo ni científico experto en la materia.
La reacción del líder del IPCC no se ha hecho esperar. Según el diario The Times of India, Pachauri señala que "se trata de un paquete de mentiras lanzado por gente que está desesperada" por acallar su voz. "Todas mis relaciones son totalmente legítimas". Y añade que estas acusaciones parten del mismo grupo de intereses relacionados con el escándalo de Climategate (los correos internos del CRU británicos desvelados por un hacker).
Además, niega que TERI haya recibido un solo centavo de Tata desde 1999. "Mi conciencia está tranquila", señala. Pese a ello, tanto su curriculum vitae profesional como empresarial dejan muy claro que Pachauri no sólo es el presidente del IPCC, sino que sus intereses van mucho más allá.

 

Los científicos escépticos multiplican por 13 al "núcleo duro" del IPCC


 El consenso científico sobre el cambio climático antropogénico es un mito. El Senado de EEUU recoge en un informe a más de 700 científicos contrarios a la teoría oficial de la ONU y, para valorar la cifra, recuerda que el principal documento del IPCC está redactado por sólo 52 calentólogos.

El mito del consenso científico cae por su propio peso. Si la pasada semana una plataforma de 150 científicosno existen "evidencias" empíricas sobre el cambio climático antropogénico (causado por el hombre), oponiéndose a las medidas que se negocian en la Cumbre de Copenhague, ahora un informe del Senado de EEUU revela que el número de científicos escépticos con la teoría de la ONU no deja de crecer año tras año. afirmaba que
En concreto, el Comité de Medio Ambiente del Senado contabiliza a más de 700 científicos internacionales contrarios a la hipótesis de que la actividad humana es el principal responsable del aumento medio de temperaturas en el planeta. Una cifra que multiplica por 13 al número de científicos de la ONU (52), autores del Summary for Policymakers (resumen para los legisladores) del informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) 2007, tan promovido por los medios de comunicación, tal y como recoge el blog Misterios de la Astrofísica.
Es decir, el número de científicos escépticos es muy superior al núcleo duro de calentólogos que emplea la ONU para elaborar su informe principal, el más difundido a nivel internacional. Pese a ello, los gobiernos tan sólo se fijan en este tipo de estudios para poner en marcha medidas políticas de calado con el fin de reducir las temibles emisiones de CO2 a la atmósfera.
Sin embargo, el número de escépticos no deja de crecer. Así, si este mismo informe estaba avalado por 650 científicos en 2008, el presente año se han sumado otros 59. De hecho, el número de expertos disidentes con la teoría oficial casi se han duplicado desde 2007 -de 400 a más de 700-, año en el que el Senado de EEUU publicó por primera vez este Minority Report con el objetivo de desenmascarar la falsedad del supuesto consenso científicos en torno al cambio climático.
Los 59 escépticos que se han adherido al informe en 2009 proceden de diversos países, tales como Japón, Italia, Reino Unido, República Checa, Canadá, Países Bajos, y EEUU. Muchos están, incluso, afiliados a instituciones de prestigio, como la NASA, la Universidad de Princeton o la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de EEUU, entre otros organismos de referencia en este tipo de materias.
Entre otros muchos aspectos, el informe (de 255 páginas) destaca que los científicos japoneses lideran el rechazo de las advertencias sobre el clima dictadas por el IPCC. Un simposio de la Unión de Geociencias de Japón celebrado en 2008 mostró que "el 90% de los participantes no cree en el informe del IPCC”.
A continuación, tan sólo algunas de las perlas que recoge el informe:
Ivar Giaever, Premio Nobel de Física: "Soy un escéptico [...] El calentamiento global se ha convertido en una nueva religión".
Joanne Simpson, la primera mujer en el mundo en recibir un doctorado en meteorología, ex miembro de la NASA, autora de más de 190 estudios y reconocida como una de las científicas más prominentes de los últimos 100 años: "Dado que ya no estoy afiliada a ninguna organización ni recibo ningún tipo de financiación puedo hablar francamente [...] Como científica me mantengo escéptica [...] La afirmación de que la emisión de gases de efecto invernadero por parte del hombre es la causa del calentamiento está basada casi exclusivamente en modelos climáticos". "Todos conocemos la fragilidad de estos modelos".
Kiminori Itoh, ex miembro del IPCC: el temor infundado sobre el calentamiento global es el "peor escándalo científico en la historia [...] Cuando la gente llegue a conocer cuál es la verdad, se sentirán engañados por la ciencia y los científicos".
Víctor Manuel Velasco Herrera, investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad de México: "Los modelos y pronósticos del IPCC de la ONU son incorrectos porque solamente están basados en modelos matemáticos y presentan resultados en escenarios que no incluyen, por ejemplo, la actividad solar".
Stanley B. Goldenberg, científico de la División de Investigación de Huracanes del NOAA (Gobierno de EEUU): el supuesto consenso sobre el calentamiento antropogénico es "una mentira descarada de los medios de comunicación".

Geoffrey G. Duffy, profesor en el Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda): "Incluso duplicando o triplicando la cantidad de dióxido de carbono tendría un impacto mínimo" sobre el aumento de temperaturas en comparación con la influencia de la concentración de vapor de agua en la atmósfera.

Andrei Kapitsa, geógrafo ruso: "Los teóricos de Kioto han puesto el carro delante del caballo. Es el calentamiento global el que provoca un mayor nivel de dióxido de carbono en la atmósfera, no al revés [...] Un gran número de documentos críticos presentados en la Conferencia de Naciones Unidas de 1995 en Madrid se desvaneció sin dejar rastro. Como resultado, el debate fue unilateral y muy sesgado, y la ONU declaró el calentamiento global como un hecho científico".

Delgado Domingos, climatólogo portugués: "Crear una ideología vinculada al dióxido de carbono es un absurdo peligroso [...] La presente alarma sobre el cambio climático es un instrumento de control social".

Moonwalker Jack Schmitt, astronauta premiado por la NASA, perteneciente al Servicio Geológico de Noruega y de EEUU: "El pánico al calentamiento global está siendo utilizado como una herramienta política para aumentar el control gubernamental sobre la vida de los estadounidenses".

Richard Keen, del Departamento de Ciencias Atmosféricas y Oceánicas de la Universidad de Colorado: "La Tierra se ha enfriado desde 1998, en contra de lo previsto por el IPCC".

LeBlanc Smith, ex director del Centro de Investigación Científica de la Commonwealthde Australia (CSIRO, en sus siglas en inglés): "¿Cuándo despertará la sociedad de este engaño colectivo?".