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jueves, 9 de junio de 2011

Parabenos: Veneno diario en tu piel!!

¿Qué son los parabenos? (diréis muchos de vosotros).

Los parabenos (o parabenes, en inglés parabens) son un grupo de productos químicos que se usan como conservantes en muchos productos cosméticos, aproximadamente el 90 %, entre ellos champús, autobronceadores o pasta de dientes. Aunque los parabenos tienen un origen natural los que se utilizan en cosmética son todos sintéticos. Es una sustancia química tan presenta en la industria cosmética que sólo el agua le supera en cuanto a porcenta
je de uso.

Los parabenes son los conservantes más baratos y efectivos usados por la industria cosmética.
Y al igual que ocurre con la industria alimentaria, los fabricantes recurren siempre a los productos más baratos que les permitan pagar menos y ganar más, sin importarles sus efectos sobre la salud.

¿Alguna vez te has preguntado por qué te ha picado la piel después de la ducha, o porqué la tienes tan reseca? pues muchas veces los culpables son los parabenes.


Se trata de aditivos químicos sobre los que se han hecho algunos estudios que enseguida han sido desmentidos y saboteados, pero que reflejaban la peligrosidad de un uso diario sobre la piel de productos que tuvieran parabenes (champús, cremas…).

Dado que cada vez hay mas gente concienciada con los peligros de la química sobre su cuerpo, algunas marcas de cosmética e higiene (incluidas marcas ‘blancas’) han sustituido los parabenes por otros conservantes menos agresivos.

¿Cómo identificar los parabenes?

Mira bien CON UNA LUPA la composición de tus productos para la ducha y la belleza o la higiene (incluídos desodorantes y perfumes). Estará escrita en inglés y latín para que no la entiendas. Busca los siguientes nombres:

BENZYLPARABEN
BUTYLPARABEN
ETHYLPARABEN (o camuflado como E214)
ISOBUTYLPARABEN
ISOPROPYLPARABEN
METHYLPARABEN (o camuflado como E218)
PROPYLPARABEN (o camuflado como E216)

Si un producto tuyo tiene alguno de los parabenes, que sepas que te estás poniendo sobre tu piel una sustancia química conservante que produce efectos negativos con su uso diario.

Si un producto tuyo tiene varios parabenes, o, como en el caso de un champú que me han regalado, tiene todos los parabenes, NO LO VUELVAS A COMPRAR. Sustitúyelo por otro parecido que no contenga parabenes.

Como explica wikipedia, los parabenes son los conservantes cosméticos y farmacéuticos más usados por su bajísimo precio y por su actividad bactericida y fungicida con el producto. Es decir, es un insecticida que evita que a las cremas y champús les salgan microbios o bichitos. Pero es un insecticida.
Están presentes en champús, cremas de belleza, productos de afeitado o depilación, lubricantes sexuales, productos farmacéuticos de uso tópico, e incluso en dentífricos y algunos alimentos.

Los parabenes son en realidad estearatos del ácido para-hydroxybenzóico.
Se ha comprobado que en muchos individuos producen irritación y enrojecimiento de la piel, o peor aún, dermatitis.

Un estudio científico de varios especialistas en 2004 sorprendió a la comunidad internacional por el hallazgo de parabenes en muestras de tumores de cáncer de mama (Darbre PD, Aljarrah A, Miller WR, Coldham NG, Sauer MJ, Pope GS. Concentrations of parabens in human breast tumours. J Appl Toxicol. 2004 Jan-Feb;24(1):5-13). De todas formas no está demostrado que los parabenes pasasen del desodorante o el gel al interior de los pechos.
Otro estudio, avalado con pruebas en animales, criminaliza a los parabenes por alterar el comportamiento de los estrógenos en el cuerpo humano.

Sea alarmismo o sea realidad, lo cierto es que es mejor no comprar productos con parabenes. Léete los componentes del champú o del dentífrico en el supermercado, antes de comprarlo y evitarás problemas posteriores.

lunes, 19 de julio de 2010

Flúor y la premeditada estupidización de las personas

Médicos profesionales y científicos han advertido que la fluoración del agua trae peligrosas consecuencias a largo plazo para la salud. Durante más de 50 años, el gobierno de EE.UU. y los medios de comunicación han vendido  el flúor como un medio seguro y eficaz para reducir las caries, especialmente en los niños. Sin embargo, el flúor no es una sustancia inocua y benevolente con la que han convencido al público. Diarias dosis de flúor  se acumulan en nuestro cuerpo han sido relacionados con Cáncer, diabetes, trastornos de la tiroides y neurológicos, desequilibrios hormonales, enfermedades cardíacas, artritis y osteoporosis.
Hemos posteado mucho sobre las excitotoxinas y peligros en los productos de consumo, pero nunca será suficiente hablar de este tipo de cosas. Hay un montón de gente ahí fuera consumiendo estos venenos, sin la más mínima idea de lo que ocurre en el interior de sus cuerpos, y muchos asumimos la dosis que nos “toca” cada vez que tomamos una cerveza (por poner sólo un ejemplo de una bebida enlatada que ha sido fabricada con agua fluorada).
El flúor está presente en bebidas enlatadas, fórmulas infantiles, pasta de dientes (no todas), sartenes de teflón, alimentos procesados y enlatados y en general productos que hayan sido cocinados con agua fluorada. El 10% del agua de los grifos en España está fluorada, aunque no se molestan en informar a los consumidores de lo que se vierte en el agua.
La excusa, pretexto o razón que esgrimen ya la conocéis: la salud dental. Ya. Si no fuera lo grave que es todo esto, sería sencillamente para soltar carcajadas; imaginaos, pueden arruinarnos a todos, arruinar a las naciones, bajar las pensiones, desmembrar naciones, etc. etc. pero se preocupan de nuestra salud dental. Uau. No, la realidad es que hay países en Europa, como Suecia, donde la fluoración está prohibida, desde los años 70  después de un intenso debate público sobre la cuestión. La verdad es que el flúor fue una sustancia química clave para la construcción de la bomba atómica y el Proyecto Manhattan y que era la sustancia química mas peligrosa para la salud para trabajadores y vecinos cercanos a la planta de fabricación del flúor, según información oficial y desclasificada sobre el proyecto Manhattan. La verdad es que la escala global a la que se practica la fluoración del agua no deja pensar en error o negligencia y permite considerar únicamente la posibilidad de plan estratégico. Objetivo: estupidizar a la población, además de socavar su salud general. Fluorar el agua era una práctica de los nazis para los campos de concentración y que fue copiada por los soviets para controlar a las masas durante años. De hecho, con toda seguridad se sigue practicando esto en la Rusia “democrática” de Putin. El flúor provoca deterioro de los huesos, fluorosis, calcificación de la glándula pineal (clave para nuestro desarrollo espiritual), etc. etc. y desde luego, lo que es claro como el día es que no produce beneficio biológico alguno.
“Estoy convencido de que la fluorización del agua en un futuro cercano será consignada a la historia de la medicina” - Dr. ARVID CARLSSON, Premio Novel de Medicina (2000).

martes, 18 de mayo de 2010

Algo huele mal TVE

En Algeciras se localiza un punto petroquímicos de los más importantes de Europa. En Puente Mayorga o Guadarranque, las casas se mezclan con chimeneas de industrias contaminantes. Raquel tiene vistas a una central térmica y en su jardín se cae lluvia ácida. Los vecinos denuncian que las fábricas han hecho mella en su salud; en todo el Campo de Gibraltar el índice de enfermedades graves supera con creces el de la media española. Casi todos en la Colonia o Puente Mayorga tiene algún familiar enfermo de cáncer. Hace tiempo que piden un estudio epidemiológico para saber si tanta enfermedad es el resultado de la contaminación. La UE ha solicitado hace poco a la Junta de Andalucía que elabore ese informe, pero el gobierno andaluz esgrime que ya dispone ya de estudios que no prueban esa relación y que di la mala salud en la comarca se debe al tabaquismo y malos hábitos alimentarios. Además, les atenaza el fantasma del paro. Pero ellos lo intentan llevar de la mejor forma posible.

jueves, 13 de mayo de 2010

TVE suspende la emisión de ‘Algo huele mal’ tras una llamada de CEPSA

El reportaje habla de los graves problemas de salud de los vecinos de la Bahía de Algeciras a causa del polo industrial donde opera la empresa

Reacciones: Los trabajadores de TVE piden explicaciones internas por "la injerencia de CEPSA"

La Dirección de Informativos de TVE canceló el pasado lunes la emisión del reportaje ‘Algo huele mal’ tras recibir una llamada de la empresa petrolera CEPSA, según ha podido saber periodismohumano. El espacio estaba dedicado a los problemas de salud de los vecinos de la Bahía de Algeciras (Cádiz) a causa del polo químico que hay en la zona, el más importante de España, y en el que CEPSA lidera la actividad. En su lugar se repuso un reportaje antiguo sin ninguna notificación pública, ni antes ni después, sobre el cambio de programación.

La periodista a cargo de ese reportaje, Montserrat Cuní, ha confirmado a periodismohumano que “el viernes por la tarde se produce una llamada de CEPSA a la Dirección de Informativos y el lunes, cuatro horas antes de la emisión, se nos comunica que quedaba cancelada”. Gemma Soriano, la directora de Repor, el programa donde iba emitirse ‘Algo huele mal’, nos cuenta que a las ocho de la tarde de este lunes sus jefes le dijeron que “el reportaje quedaba suspendido porque había que incluir unas entrevistas a alguien de CEPSA”. Aclaran que en el reportaje estaban incluidas “entrevistas con representantes del colectivo de empresas de la zona, al que también pertenece CEPSA”.
El polo industrial del Campo de Gibraltar es uno de los más grandes de Europa y la concentración de emisiones de gases y vertidos ha alertado no sólo a ecologistas. El Atlas de la Mortalidad en España, realizado por la Universidad Pompeu Fabra y al que la administración le ha quitado importancia, asegura que las personas que viven entre Sevilla, Cádiz y Huelva tienen un 40% más de probabilidades de morir de cáncer. La semana pasada, el Parlamento Europeo pidió a España que realizara un estudio epidemológico para esclarecer las causas.
Vistas a la refinería de CEPSA de uno de los vecinos afectados
CEPSA ha confirmado a periodismohumano que la llamada a la Dirección de Informativos se produjo el viernes. El director de Comunicación y Relaciones Institucionales de la empresa, Luis Calderón, se enteró de la emisión de un reportaje sobre las quejas vecinales por el polo químico de la Bahía de Algeciras “y me llamó la atención que no se hubieran puesto en contacto con nosotros, así que llamé a TVE” – prefiere no decir a quién – “para ofrecer toda nuestra colaboración para mejorar la información”. Según cuenta el propio Calderón, “les dije que si querían emitir el reportaje esa tarde, no les iba a poder ayudar” y se ofreció a gestionar entrevistas “con personas de la empresa o de la Junta de Andalucía”. Y “ahí es cuando TVE decide parar el reportaje, para mejorarlo”, según su versión.
Hemos llamado a TVE para intentar hablar con las personas responsables de la decisión, pero, a través de un portavoz, solo han querido comentar que “la emisión se ha retrasado porque la dirección de Informativos ha estimado que el reportaje no estaba acabado y que era mejorable”, sin aceptar más preguntas y enmarcándolo en el terreno de la normalidad. Sin embargo, según fuentes de la redacción, ningún reportaje de todos los que ha elaborado Repor había sido cancelado hasta la fecha a pesar de tratar con frecuencia temas de denuncia social en los que, casi por definición, es lógico que haya partes afectadas que no estén contentas con el resultado.
Me duele por los vecinos, que de nuevo tienen problemas para que se hable de su situación
“El objetivo del reportaje”, nos cuenta la periodista Montserrat Cuní, “es denunciar los problemas graves de salud, algunos relacionados con altas tasas de enfermos de cáncer, que tiene la población de esa zona. Nuestra intención no es ser críticos con ninguna empresa en particular, porque si las empresas tienen permiso para poner una chimenea, la pondrán. Y si se les permite una determinada cantidad de emisiones de gases, usarán ese permiso hasta el límite”.
Según tanto la reportera como la directora, “en ningún momento del reportaje se nombra directamente a CEPSA” y añaden que “la opinión de la empresas del polo químico está presente en el reportaje ya que incluye entrevistas con miembros de la plataforma que representa a las compañías de la zona“. ¿Es una intromisión en vuestro trabajo? ¿Puede CEPSA influir en el proceso periodístico de un reportaje ya cerrado? “Prefiero no opinar; yo acato las órdenes recibidas desde la dirección de informativos”, dice Soriano, que está a la espera de que CEPSA designe a un portavoz para la entrevista. La reportera, Montserrat Cuní asegura que “me duele por mí, me duele por mi empresa, pero sobre todo me duele por la gente, por los vecinos, que tienen que comprobar cómo siempre hay problemas para hablar de su situación”.

El tupido velo del polo industrial

Mercedes Milá visitó la zona hace dos años para rodar Diario de… Contaminados. “Habló con los vecinos y también quiso hablar con las empresas, aunque le pusieron muchos problemas”, nos cuenta Raquel Ñeco, de la asociación Verdermar. Al cabo de las semanas, “Telecinco estuvo anunciando durante diez días la emisión del programa. Cuando llegó el momento, pusieron unos rótulos diciendo que había problemas técnicos y repitieron un episodio de Hospital Central”, recuerda Ñeco. “Llamé a Telecinco y me contaron que Milá se había cabreado mucho y, al cabo de mes y medio, emitieron el reportaje” (que puede verse aquí).
En otra ocasión, fue el programa de Canal Sur La vida en tiempo real la que rodó un reportaje parecido e invitó a la propia Raquel a participar en un debate en el plató de este programa dirigido por Paco Lobatón. Tardaron tres meses y medio en decidirse a emitirlo “porque la Junta de Andalucía se negó a participar”, según dice Ñeco que le confesó el propio Lobatón. Finalmente, Raquel Ñeco y una vecina enferma de cáncer “que ya ha fallecido” estuvieron en el plató sin nadie con quien debatir.
El mapa de los indicios se completa con la existencia de una plataforma un tanto peculiar. Se trata de la Iniciativa para la proyección de la imagen positiva del Campo de Gibraltar, que agrupa en un mismo colectivo a la Federación de Empresarios del Campo de Gibraltar, a los sindicatos más representativos, a la Cámara de Comercio, a la Autoridad Portuaria, a los directores de los medios de comunicación, a la Asociación de la Prensa del Campo de Gibraltar y a la Asociación de Grandes Industrias del Campo de Gibraltar, entre las que se encuentran CEPSA, Repsol, Acerinox, Endesa o E.on.
Para no tener que leer entre líneas, Juan Antonio Carrasco, de la organización local Agaden, lo pone en una frase: “Desde que existe esa plataforma, algo muy, muy gordo tiene que pasar para que los medios locales publiquen cualquier cosa que vaya contra los intereses de esas empresas, porque los medios de comunicación viven de la publicidad que ellas pagan.  Y CEPSA es la ‘empresa madre’, todas las pequeñas dependen de ella de una u otra forma”. Sin embargo, Carrasco no sale de su asombro en el caso de “la censura a Repor” y se pregunta “cómo puede ser que una empresa privada tenga tanto poder sobre una televisión pública que ni siquiera tiene publicidad“.
Actualización (7/05/2010): La entrevista con el representante de CEPSA se producirá el lunes 10 de mayo, para lo que el equipo de Repor volverá a desplazarse desde Barcelona al Campo de Gibraltar.
Actualización (7/05/2010): El reportaje, incluyendo las declaraciones del representante de la empresa, se emitirá el lunes 17 de mayo sobre la medianoche (el horario habitual del programa), según nos comunica TVE.

sábado, 10 de abril de 2010

La intoxicación por metales pesados y su eliminación a través de remedios naturales





Los metales pesados y otras toxinas cada vez amenazan más nuestra salud. En estudios recientes se ha comprobado que hoy en día tenemos de 400 a 1.000 veces más plomo en los huesos que hace 400 años. Esto tiene graves efectos en el cerebro y en la evolución mental de los niños, especialmente en la formación de la inteligencia.
“Busca el origen de la enfermedad”
“No tapes los síntomas con medicamentos”
“Considera al paciente en su totalidad”
“Mejor pagar para la conservación de la salud, que para curar la enfermedad”
Los metales pesados y otras toxinas cada vez amenazan más nuestra salud. En estudios recientes se ha comprobado que hoy en día tenemos de 400 a 1.000 veces más plomo en los huesos que hace 400 años. Esto tiene graves efectos en el cerebro y en la evolución mental de los niños, especialmente en la formación de la inteligencia. Entre muchos otros síntomas la intoxicación por plomo provoca una perturbación de la formación de la sangre y así leucemias y anemias, insuficiencias renales y enfermedades neurológicas.
Entre los metales pesados los más importantes en cuestión de salud son el mercurio, el plomo, el cadmio, el níquel y el zinc. Algunos elementos intermedios como el arsénico y el aluminio, los cuales son muy relevantes desde el punto de vista toxicológico, se estudian habitualmente junto a los metales pesados.
El médico Dietrich Klinghardt M.D., Ph.D., quien está investigando, junto con otros científicos, la desintoxicación por metales pesados desde hace 30 años, ha desarrollado un método de desintoxicación con remedios naturales muy eficaz. Se ha comprobado que cuando eliminamos el mercurio del cuerpo los otros metales tóxicos también se van, debido a la liberación del transporte axional en las células nerviosas. Dentro de estas células el mercurio está destruyendo los microtúbulos, inhibiendo así la eliminación de toxinas y otros residuos. Por eso quiero tratar especialmente el mercurio, que además es el metal tóxico más estudiado.
Las fuentes de los metales pesados
Las fuentes principales del mercurio son las siguientes: el pescado (a causa de la contaminación de los mares); los insecticidas (que contienen normalmente uno o dos metales pesados, que se cuelan en la cadena alimentaria); el agua ‘potable’ (tenemos que suponer que todo el agua contiene tóxicos a menos que se haya comprobado mediante análisis lo contrario); algunos medicamentos (especialmente los que regulan la alta presión sanguínea y la vacuna contra el tétanos); y el aire contaminado por la industria y los coches (por la tecnología de combustión). Otra fuente de mercurio muy importante es el traspaso de la madre al feto a través de la placenta y al bebé a través de la leche materna por procesos hormonales. Mediante estos procesos la madre traspasa del 40 al 60% de su carga al niño.
Pero la cantidad más grande entra en nuestros cuerpos por los empastes de los dientes. La amalgama usada en éstos contiene normalmente un 50% de mercurio.
¿Cómo entra el mercurio en nuestro cuerpo y dóndese queda?
El mercurio es el único metal volátil; absorbido por los pulmones y la piel. Del mercurio inhalado el cuerpo absorbe un 82%, depositando gran parte en el sistema nervioso, mientras que del ingerido sólo se acumula cerca del 7%. Por eso la inhalación es la fuente más peligrosa.
Se sabe que después de comer el nivel de mercurio en la sangre sube en las personas que tienen empastes con amalgama, porque se sueltan iones de mercurio. Éstos primero son absorbidos por la saliva y a través del sistema digestivo llegan a la sangre, donde se pueden medir. Si esta saliva fuese agua estaría prohibido su consumo. Muchas veces, por lo menos dos horas después de comer, personas con 8 empastes tienen de 100 a 200 veces más mercurio en el aire de exhalación de lo que está permitido en instalaciones industriales. Estos vapores se ingieren parcialmente a través de las vías respiratorias. Así pasan también a la circulación sanguínea, donde se transforma una parte del vapor de mercurio en óxido de mercurio, una forma del mercurio aún más tóxica que el vapor. Y puesto que órganos como el hígado, la bilis, el corazón y el riñóntrabajan como un filtro sanguíneo, es aquí donde se almacena principalmente el metal tóxico.
Además estos vapores de mercurio traspasan sin dificultad la barrera hematoencefálica y llegan así directamente al cerebro, perturbando en su camino esta barrera, lo que facilita la entrada de otras toxinas, que normalmente no pueden entrar. Estas toxinas provocan síntomas propios que no tienen que ver con la intoxicación por mercurio, pero que éste facilita indirectamente. Casi todas las enfermedades del sistema nervioso conocidas no están provocadas primariamente por el mercurio en el cerebro, sino por los venenos e infecciones secundarias que llegan al cerebro por la defectuosa barrera hematoencefálica. Eso quiere decir que para tratar enfermedades neurológicas es imprescindible quitar el mercurio para estabilizar el funcionamiento de la barrera hematoencefálica, inhibiendo así la entrada de sustancias patógenas.
En unos estudios se han puesto empastes marcados con sustancias radioactivas a unas ovejas y a unos monos para ver donde se queda el mercurio. Después de 4 semanas se encontró este metal en los riñones, el hígado, las glándulas renales, el tubo digestivo, el hipotálamo, la hipófisis, el sistema limbico, la tiroides, los ganglios espinales, la médula espinal y en el cerebro. Después de 6 meses el funcionamiento de los riñones se había reducido en un 60%. Un año más tarde no se había reducido la carga de mercurio, al contrario, esta había aumentado. Después de quitar los empastes tampoco se reducía la cantidad. Esto significa: una vez envenenado – siempre envenenado.
Cuando masticamos se desprenden partículas de amalgama en su forma metálica todavía poco inocua, que se tragan. La flora intestinal natural transforma estas partículas y el vapor de mercurio en la forma más peligrosa del metal: mercurio metílico (50 veces más venenoso). Este proceso se llama metilación. Numerosos experimentos y estudios confirman este proceso; aun así es desmentido por muchos dentistas y odontólogos. Desde el intestino pasa el mercurio metílico a la circulación sanguínea y finalmente a los órganos y nervios. También se fija mucho mercurio en los huesos y en las articulaciones. El mercurio también se difunde a través de las encías, las raíces dentales y la mandíbula hasta el sistema nervioso central y el cerebro (en 48 horas). El nervio trigémino de muertos con empastes está lleno de mercurio, plata y estaño (provoca el rechinamiento de los dientes).
Enfermedades relacionadas o provocadas por el mercurio
El reconocido profesor de química doctor Alfred Stock, director del instituto Max-Planck de Berlín, demostró en varios experimentos que el mercurio sale de los empastes de amalgama y puede ser acogido por el cuerpo. Dijo: “No hay ninguna duda de que muchos síntomas, entre ellos fatiga, depresión, irritabilidad, vértigo, amnesia, inflamación bucal, diarrea, inapetencia, catarros crónicos (inflamación de mucosa) son muchas veces ocasionados por el mercurio al que el cuerpo está expuesto por sus empastes de amalgama, en cantidades pequeñas pero continuas. Los médicos deben prestar seria atención a este hecho. Entonces, probablemente se compruebe que el uso despreocupado de la amalgama como empaste dental ha sido un delito grave contra la humanidad.” (1926)
Los principales y primeros síntomas del envenenamiento con mercurio son los siguientes: depresiones leves, temblores en las manos, pies y manos fríos, perturbaciones del sueño, entumecimiento, colesterol alto, pérdida de memoria, fatiga, problemas de las articulaciones. Hay muchos más.
Los siguientes síntomas están extraídos del libro: “Mercury and its effects on environment and biology de Astrid & Helmut Sigel “
-Efectos psiquicos:
Ansiedad, instabilidad emocional, timidez, síndrome de cansancio (crónico), disminución de la memoria, alteración del sueño, depresiones, tendencia al suicidio, pérdida de confianza en si mismo, negatividad, nerviosismo, falta de estímulos, falta de energía, pasividad, adicciones, indecisión, excitabilidad, epilepsia, hiperactividad de los niños, autismo, disminución de la capacidad de reacción, esclerosis múltiple, parkinson, alzheimer …
-Efectos fisicos:
Manos y pies fríos, sudor durante la noche, dolores crónicos, dolores de cabeza, perdida de apetito, peso alto & bajo, herpes (no hay sin Hg.), alzheimer (Hg.+Al.), perturbaciones de la fertilidad, estreñimiento, problemas de las articulaciones (dolores), pérdida de pelo, impotencia, artritis, sabor metálico en la boca, debilidad general, resistencia a antibióticos, anemia, asma, tensión sanguínea alta, eczemas en la piel, perturbaciones hormonales, colesterol alto, problemas de audición, problemas de visión, susceptibilidad a infecciones, enfermedades del hígado (funcionamiento limitado), enfermedades de los riñones (funcionamiento limitado), dislexia, palpitaciones de la boca, neurodermitis, dolores de espalda, debilidad del sistema inmunológico, temblor de las manos, sangrado de encías, ulceras en la boca, glaucoma, enfermedades del intestino, enfermedades del estómago, arritmia cardiaca, sensibilidad a comestibles, enfermedades virales, enfermedades de hongos, candida, lupus, alergias, perturbaciones en el funcionamiento del tiroides, vértigo, transpiración abundante, ciática (dolores constantes), lumbago, colitis, cáncer, enfermedades de las glándulas suprarrenales, reuma, rechinamiento de los dientes, crohn…
Porque los metales pesados funcionan como antenas para la contaminación electromagnética el Dr. Klinghardt aconseja vivir en casos de enfermedades provocadas por metales pesados en sitios donde hay poca o nula radiación (donde los móviles no tienen cobertura).



Como hemos visto el mercurio se fija en diferentes partes del cuerpo humano. Principalmente afecta a órganos como el hígado, los riñones y el corazón, provocando diferentes alteraciones en ellos. Pero también afecta a las articulaciones, al tracto intestinal, a los huesos, a la sangre y especialmente a todo el sistema nervioso incluido el cerebro. Hay muchos síntomas que están relacionados con el mercurio pero no directamente provocadas por el mismo, debido a la perturbación de la barrera hematoencefálica. En las células nerviosas el mercurio es responsable de la destrucción parcial de los microtubulos, inhibiendo así el transporte axional adecuado. Así estas células no pueden deshacerse de otras neurotoxinas y otros residuos. Esto provoca cambios emocionales (sistema límbico), perturbaciones del sistema auditivo y visual y otros síntomas del sistema nervioso, no siempre provocados por el mercurio mismo. En el espacio intracelular el mercurio provoca daños en las mitocondrias, nuestras fábricas de energía (fatiga).
En unos estudios (Vimy y Lorscheider) se podía comprobar que los microorganismos que están constantemente en contacto con el mercurio en la boca no sólo desarrollan una resistencia contra el mismo, sino también contra antibióticos. Los mecanismos de cómo funciona este proceso no se conocen todavía. Además estos microorganismos desprenden plásmides, ADN extracelular, que salen mediante la expiración al aire, provocando la misma resistencia en otros seres vivos. La resistencia a los antibióticos es uno de los grandes obstáculos en la medicina moderna hoy en día.
El traspaso de mercurio de la madre al feto y al bebé provoca un crecimiento retrasado del tejido nervioso, un cerebro más pequeño, menos peso corporal y un sistema inmunitario incompleto. Eso significa que el potencial genético de los bebés que crecen bajo estas condiciones tiene menos posibilidades de evolucionar (también parece relacionado con el autismo). Gracias a los métodos de desintoxicación este retraso se puede recuperar en el primer año de vida.











Entre los científicos que se dedican a estos temas existe la hipótesis de que muchos cánceres y enfermedades infecciosas son un intento del cuerpo de inmovilizar las neurotoxinas que tenemos todos en nuestro cuerpo (Yoshiaki Omura). En el centro de muchos tumores se han detectado concentraciones elevadas de neurotoxinas, especialmente mercurio. También enfermedades provocadas por streptococcus, staphylococcus, cándida y herpes están relacionadas con la intoxicación por metales pesados. Parece que muchas curaciones o mejoras de estas patologías a través de la desintoxicación de metales pesados están corroborando estas afirmaciones.
Diagnosis y desintoxicación
Las cantidades de mercurio en el cuerpo no se pueden medir mediante análisis de sangre o de vello. El mercurio se fija rápidamente en las diferentes partes de nuestro organismo mencionadas arriba, y ahí se queda; no es evacuado espontáneamente. Por eso seis semanas después de poner empastes de amalgama los altos niveles de este metal producidos por este tratamiento han desaparecido casi por completo y no se ven elevadas cantidades ni en las heces ni en la orina, la sangre o el vello.
Para medir el mercurio es necesario utilizar sustancias que movilizan y echan a éste del cuerpo. Para esta tarea sirven algunos productos farmacéuticos como el DMSA y el DMPS, los cuales movilizan y echan grandes cantidades de metales pesados de diferentes partes del cuerpo a través de la orina. Las grandes desventajas son los efectos secundarios y que sólo sueltan los metales de los tejidos pero no del sistema nervioso. Además existe el gran peligro de la reabsorción porque estas sustancias sueltan más toxinas de las que echan del cuerpo. En la desintoxicación con remedios naturales se usa la alga chlorella, el cilantro y el ajo silvestre. Tomando estos remedios se pueden medir las toxinas en las heces. Porque los metales pasan de los tejidos a la sangre; antes de ser absorbidos por la chlorella, se pueden detectar en ella y así también en el vello. Es muy importante entender estos procesos. Para diagnosticar el envenenamiento por metales pesados es conveniente un historial de las personas, dando especial atención al número de empastes, ahora o antes (también de la madre), al consumo de pescado y a otras influencias ambientales como tener la residencia cerca de industrias contaminantes (p. ej. incineradoras de basura o otras). También los síntomas mencionados arriba, como la disminución de la memoria a corto plazo, enseñan una posible intoxicación por metales pesados. Especialmente el nivel de colesterol se ve elevado, cuando el cuerpo trata con mercurio. Otra posibilidad de diagnosis es dada por la kinesiología.
La chlorella tiene dos efectos: moviliza metales pesados y radioactivos y otras toxinas, como p. ej. dioxina, especialmente en los espacios extracelulares, para echarlas después del cuerpo con las heces. El cilantro es capaz de movilizar muchos tóxicos del espacio intracelular, especialmente de las células nerviosas y de los huesos. Estudios recientes con animales demuestran que el cilantro efectúa una movilización rápida de aluminio y plomo del cerebro y del esqueleto, superior que con cualquier otro remedio. Aunque el animal fue envenenado constantemente con aluminio el contenido de este metal en los huesos disminuía significativamente durante el periodo de observación. Para una eliminación de las toxinas movilizadas por el cilantro es imprescindible tomar también la chlorella en cantidades suficientes para inhibir una reabsorción de las sustancias liberadas. El ajo silvestre protege las células rojas y blancas de la sangre contra daños por oxidación, provocados por los metales pesados en su camino hacia fuera. También tiene propiedades de desintoxicación. Además el ajo silvestre contiene el mineral más importante en la protección contra la toxicidad del mercurio: el selenio bioactivo. Es muy importante dosificar estos productos correctamente para inhibir la reabsorción de las toxinas, que puede provocar un empeoramiento de diferentes patologías.
Advertencia: Solo hay que usar chlorella y aceite de pescado libres de toxinas (garantía del productor).
Para reparar los daños provocados por las toxinas en el sistema nervioso es necesario tomar aceite de pescado en cantidades suficientes.
Este artículo está basado en los estudios y las conferencias del médico Dietrich Klinghardt M.D., Ph.D., que lleva investigando ya muchos años en estos temas, apoyándose además en los cerca de 10.000 estudios relacionados con la toxicidad del mercurio. Dr. Klinghardt ha estudiado medicina y psicología. Además tiene formación en homeopatía clásica y acupuntura. Ha dirigido una clínica de pacientes con dolores crónicos en los Estados Unidos durante 12 años. Dr. Klinghardt se sentía muchas veces decepcionado con los tratamientos naturales, porque su eficacia en muchos casos era deficiente. Después de desintoxicar a los pacientes, para su propia sorpresa, todos los tratamientos naturales funcionaban mucho mejor, debido a la eliminación de focos de toxinas las cuales directa o indirectamente provocan un ambiente patógeno en su alrededor. Como consecuencia de este descubrimiento vuelve a sentirse gratificado con su labor de medico al poder realmente curar a sus pacientes y mejorarles la calidad de vida. Así en su trabajo solo usa excepcionalmente medicamentos convencionales. Actualmente tiene su consulta en los Estados Unidos y trata mayormente a niños.
En el norte de Europa y los Estados Unidos hay mucha gente dedicándose a la desintoxicación de metales pesados y otras neurotoxinas, mientras aquí en España es casi imposible conseguir informaciones fiables. Esto es en parte debido al nulo interés de la industria farmacéutica, que no puede ganar dinero con la desintoxicación, porque es imposible conseguir patentes para los remedios naturales. Según el doctor Klinghardt todas las dolencias que duran más de seis semanas están relacionadas con la intoxicación por metales pesados u otras toxinas. Una desintoxicación es muchísimo más barata que comprarse medicamentos para toda la vida. Estos investigadores han curado ya muchos casos de alzheimer, parkinson, esclerosis múltiple, autismo y otras enfermedades graves con las cuales la industria farmacéutica gana muchos millones de euros en los tratamientos. www.ecoportal.net
Más información, productos de desintoxicación y esquemas de dosificación:
Ulf Laubstein - Tel: 988 462 000 / 609 828583

El agua está contaminada por todo tipo de fármacos

DSalud
08/04/10

Nuestros acuíferos están cada vez más contaminados por los fármacos que la sociedad consume de forma casi enfermiza -llegan a los ríos a través del alcantarillado- y como no los elimina ninguna depuradora los estamos ingiriendo a través del agua de los grifos y de los alimentos que se riegan con ella. De hecho cada vez más personas sufren trastornos de todo tipo y se está multiplicando el número de bacterias resistentes a los antibióticos. Ya se ha comprobado que es así en las aguas del Ebro y en dos afluentes del Llobregat pero está pasando en toda España. Es hora pues de preguntarse si no ha llegado el momento de decir basta al masivo e injustificado consumo de fármacos que no curan nada.
El agua de grifo empieza a ser peligrosa porque multitud de moléculas sintéticas y la información con que se carga el agua procedente de los millones de fármacos que tiramos a la basura y/o excretamos con las heces –tanto las personas como los animales- llegan de forma cada vez más masiva a los ríos –en nuestro caso a través del alcantarillado- y están ya produciendo trastornos en nuestros sistemas orgánicos. Se trata de un problema conocido pero nunca afrontado y de ahí la importancia del trabajo que ha empezado a hacer un equipo de investigadores del Departamento de Química Ambiental del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Barcelona coordinado por Damiá Barceló cuyo fin es conocer la polución de los ríos españoles. Porque según los resultados iniciales están encontrando “de todo”. Y todo apunta a que la única solución –porque convencer a la población de que deje de tomar fármacos inútiles es una quimera mientras los médicos sigan recetándolos- parece pasar por una depuración del agua mucho más eficaz con métodos más sofisticados y modernos.

Antibióticos, analgésicos, antiinflamatorios, antipiréticos, antidepresivos, ansiolíticos, anticonceptivos, supuestos reguladores del colesterol y cientos de fármacos más igual de ineficaces van a parar a diario en cantidades desconocidas –pero sin duda enormes- a todos los ríos que reciben aguas residuales. Porque como el lector sabe nuestro organismo metaboliza parte de esas sustancias pero otra parte es excretada y por medio de las alcantarillas llega a los ríos. Y asimismo llegan a ellos cantidades equivalentes -y aún menos controladas- de los cada vez más innumerables fármacos con que hoy se envenena al ganado de consumo humano para acelerar su engorde o para prevenir –es un decir- enfermedades que pueden diezmarlos.

La concienciación social de este problema en España es muy escasa pero no ocurre así en otros países. En Gran Bretaña por ejemplo el problema se lo ha tomado muy en serio la Asociación del Suelo que ha hecho por eso numerosos llamamientos al gobierno de Gordon Brown –con escaso éxito, también hay que decirlo- para que ponga en marcha un plan que permita reducir el uso abusivo por los veterinarios de antibióticos en las granjas como ya se ha hecho en los hospitales y otros centros de salud. Asociación que recuerda que según datos oficiales del 2007 más del 53% de los antibióticos consumidos en Gran Bretaña se suministran a los animales en las granjas y clínicas veterinarias.

Luego si en España el problema no preocupa tanto es sencillamente porque apenas se informa de ello. De hecho pese a tratarse de una contaminación química de efectos imprevisibles sobre la salud y el medio ambiente las administraciones públicas no se la han tomado en serio. Al menos hasta ahora. Lo demuestra que de hecho aquí no existen límites de vertido o de concentraciones en las aguas y ninguna depuradora elimina hoy esas sustancias.

A pesar de que el equipo de investigadores mencionado ha efectuado ya los primeros estudios sobre el grado de polución fármaco-química -concretamente en las aguas de los ríos Anoia y Cardener (afluentes del Llobregat que abastecen de agua Barcelona) y en las del Ebro a lo largo de todo su recorrido- y los resultados confirman las peores previsiones. “La verdad es que cuando se busca -explica el prestigioso investigador catalán- se encuentra de todo. Nosotros hemos encontrado restos de más de 50 fármacos distintos”. Barceló añadiría que una investigación de ese mismo departamento elaborada por Mira Petrovic y otros investigadores que se publicó en la revista Toxicological Chemistry constató que –transcribimos textualmente del informe- “los estrógenos (usados en píldoras anticonceptivas y para el tratamiento de desórdenes hormonales tan frecuentes como la menopausia) y los antibióticos son los compuestos que probablemente susciten más preocupación en la actualidad: los primeros por su actividad como disruptores endocrinos ([la alteración del sistema endocrino puede inducir además cáncer y trastornos reproductivos) y los segundos por la posibilidad de que se desarrollen cepas bacterianas resistentes que hagan que estos compuestos dejen de ser efectivos para el fin para el que fueron diseñados”.

Añadiremos que el estudio de los afluentes del Llobregat constató la presencia de fármacos estrogénicos y de alquilfenoles (un componente de los detergentes), ambos conocidos alteradores del sistema endocrino. “Ambos grupos de compuestos -explica Damiá Barceló- fueron identificados como responsables de la estrogenicidad observada en los peces capturados en las áreas de estudio, algunos de los cuales presentaban además de un elevado nivel de vitelogenina plasmática -proteína utilizada como indicador de la exposición a compuestos estrogénicos- òrganos reproductores masculinos y femeninos simultáneamente”.

Sin comentarios. Porque obviamente esos fármacos no afectan sólo a la fauna acuática sino también a los ciudadanos que beben el agua potabilizada que procede del Llobregat, río del que el Anoia y el Cardener son afluentes.

Y si lo duda consulte la bibliografía internacional de los últimos años y comprobará que la relación entre la exposición continua a ciertos niveles de estrógenos ambientales -o xenoestrógenos- y la aparición de trastornos endocrinos está científicamente constatada. Puede desembocar en problemas como la no aparición de testículos (criptorquídea), la falta de cierre de la uretra (hipospadia), el desarrollo mamario en hombres (ginecomastia), la pérdida de calidad y cantidad de semen en los varones y, sobre todo, diversos tipos de cáncer: mama, vagina, hígado y testículos. “No sabemos el efecto exacto de estos compuestos -explica Nicolás Olea, médico e investigador de la Universidad de Granada y uno de los mayores experto europeos en contaminación hormonal- pero sí sabemos que ocurre algo muy grave porque, entre otras cosas, está aumentando notablemente el número de casos de cáncer y hay una disminución alarmante del número de espermatozoides en los hombres”.

Fármacos en el Ébro

Cabe añadir que el equipo de Damiá Barceló participa asimismo en el programa europeo de investigación conocido como Aquaterra puesto en marcha para valorar la contaminación farmacológica de cinco grandes ríos del continente: el Danubio, el Elba, el Ebro, el Meuse y el Brevilles. Obviamente ocupándose del Ebro para lo cual eligieron 18 puntos de muestreo en los que se toma agua que luego se analiza para constatar la posible presencia de antiinflamatorios, reguladores de colestrerol, drogas psiquiátricas, antiulcerosos, beta-bloqueantes y antibióticos.

Pues bien, en mayor o menor medida se encontraron los ocho antiinflamatorios que se buscaban si bien estando presente el ácido clofíbrico en los 18 puntos de muestreo y el ketroprofeno sólo en uno. Entre las presuntas sustancias reguladoras de lípidos y colesterol no se detectaron restos de Pravastatina pero sí de los otros tres buscados destacando el Gembibrozil que apareció en 15 puntos. Entre las drogas psiquiátricas la que más apareció fue el Carbamazepine -en todos los puntos del estudio- mientras el Paroxetine y el Fluoxetine no fueron detectados. Por lo que se refiere a los antiulcerosos sólo hubo que no se detectó -el Lansoprazole-, lo mismo que pasó entre los antihistamínicos: sólo dejaron de detectarse Loratadine y Famotidine; en cambio el Ranitidine apareció en 2 de las 18 muestras. Finalmente se detectaron 3 de los 4 beta-bloqueantes que se buscaron destacando el Atenolol que apareció en 11 de los 18 puntos en los que se tomaron muestras.

¿Y qué efectos tienen todos estos fármacos en el agua y en el ambiente? Pues la verdad es que se ignora de forma detallada porque no se ha hecho ningún estudio pero los expertos entienden que no pueden dejar de tenerlos y difícilmente serán buenos.

Lo que sí se conoce bien son los efectos de la contaminación por antibióticos -también incluidos en el estudio del Ebro- y los cinco compuestos buscados -Azythromycina, Erythromycina, Sulfamethosazole, Trimethoprima y Ofloxacina- fueron detectados (el primero en 11 puntos y los demás en 3, 1, 5 y 1 respectivamente).

El Departamento de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal madrileño calcula que en España van a parar al medio ambiente cada año ¡50 toneladas de antibióticos de uso humano y animal” “¡Y estamos hablando –advierten los expertos- de sustancias que actúan en milésimas de miligramo por centímetro cúbico!” A lo que hay que añadir que como se trata de sustancias que tardan muchos años en degradarse la contaminación del medio está aumentando año tras año.

¿Y que pasa con los antibióticos presentes en el agua o en los peces que nos comemos? Pues se sabe que, una vez liberadas, incluso pequeñas cantidades residuales de antibióticos excretados matan a la mayoría de los microorganismos con los que se encuentran. Y que los que resisten son luego mucho más difíciles de eliminar con tratamiento farmacológico. Es el caso de ciertas cepas de la Escherichia coli (o E.coli), del Acinetobacter, del Estafilococus aereus y de la salmonella, algunas de las cuales están mutando ya hacia formas inmunes a todos los medicamentos conocidos. Al igual que ocurre con la Pseudomona aeruginosa, patógeno típico de los hospitales que coloniza toda clase de líquidos (por increíble que parezca, hasta los líquidos desinfectantes).

Ejemplo inquietante del peligro al que nos exponemos es la omnipresente bacteria E. coli -que causa sobre todo infecciones urinarias entre los enfermos hospitalizados- y, cada vez más, fuera de los hospitales. “Estamos viendo -explica Jesús Rodríguez Baño, infectólogo del Hospital Macarena de Sevilla- que de cada 100 pacientes que nos llegan con infecciones urinarias graves por E.coli entre el 5 y el 10% son como consecuencia de una cepa multirresistente de esta bacteria cuando hace cinco años era del 0%. Y esto tiene su importancia porque tal vez uno de cada 1.000 pacientes, si no acertamos con el antimicrobiano eficaz, puede morir en apenas 48 horas debido a las muchas reacciones que provoca la infección”. Resistencia bacteriana, no lo olvidemos, que se está produciendo por el abuso de antibióticos.

¿Y cuál es la “solución” que se nos está proponiendo para tratar a esas bacterias super-resistentes? Pues antibióticos cada vez más potentes y, a la vez, de mayores efectos secundarios. Algo absurdo porque a la larga sólo va a agravar el problema. “En general -denuncia Francisco Javier Hormigos, director médico de Unión de Mutuas- los antibióticos son cada vez más fuertes y con más efectos secundarios. Las penicilinas bien usadas son casi inocuas para el ser humano pero las gentamicinas, las vancomicinas y los macrólidos de última generación que se usan hoy desde el principio para tratar una infección tienen efectos secundarios considerables: tendinitis, insuficiencias renales y hepáticas, trastornos de la mucosa del tubo digestivo, infecciones serias de hongos…” En suma, la solución no está en crear antibióticos más potentes. Pasa por desterrar el abuso de los mismos, utilizar los más inocuos, buscar alternativas naturales para combatir las infecciones y, dada la situación alcanzada, instalar depuradoras realmente eficaces.

Rafael Carrasco

Antibióticos de uso ganadero

Durante décadas la avoparcina, la tilosina, la espiramicina, la virginia­micina, el carbadox y el dimetridazol se han empleado en la ganadería europea tanto como promotores del crecimiento -en sustitución del clembuterol y sustancias similares, hoy persegui­das- como para prevenir enfermedades entre los animales. Y aunque es necesaria receta veteri­naria para su uso en la práctica los comerciales de los laboratorios se los están vendiendo a los ganaderos sin la obligada inter­vención de farmacéuticos y veteri­narios. El negocio es el negocio. Entre los casos más conocidos se encuentra la avoparcina, un potenciador del crecimiento con efecto antibiótico que se ha usado masivamente en la cría de pollos y que está considerada un compuesto no tóxico que como se supone no deja residuos perjudiciales en la carne del animal no se analiza en los mataderos; al menos hasta ahora. Cuando sin embargo es cada vez mayor la evidencia de que incrementa las resistencias de una cepa bacteriana a varios antibióticos según demuestran estudios de la Universidad de Maastricht que han encontrado esas bacterias en 3 de cada 5 pavos "medicados" frente al 8% tan sólo de las aves que no tomaron la avoparcina. Un dato realmente contundente... menos para nuestras autoridades sanitarias.

Contaminación farmacológica

Puede afirmarse que todos los fármacos tienen efectos secundarios pero los que se encuentran de forma más habitual en los ríos son… los antibióticos liberados en el medio ambiente “entrenan” a todo tipo de bacterias y aunque la mayoría muere en contacto con pequeñas cantidades de penicilinas o vancomicinas las que consiguen resistir son luego mucho más difíciles de combatir si entran en el cuerpo a través del aire o de un alimento en mal estado. El problema de las bacterias multirresistentes a los antibióticos es uno de los más graves a los que se va a enfrentar la sociedad en los próximos años.

…los anticonceptivos y demás fármacos estrogénicos son conocidos disruptores endocrinos y como tales pueden alterar nuestro sistema endocrino con consecuencias imprevisibles. Estudios con animales relacionan el mal funcionamiento del vital sistema endocrino con diversos tipos de cáncer, malformaciones en la descendencia –tanto de hombres como de mujeres- y trastornos reproductivos. La principal hipótesis actual sobre el alarmante descenso del número de espermatozoides en los varones de los países occidentales -España incluida- es que se debe a la contaminación hormonal o estrogénica que provocan no sólo los fármacos excretados sino otros muchos compuestos químicos como los alquilfenoles de ciertos jabones, el bisfenol -plástico de uso común- y los hidrocarburos aromáticos policíclicos de la gasolina.

…los antidepresivos, analgésicos, reguladores del colesterol y compuestos psiquiátricos –entre otros muchos fármacos-, buena parte de los cuales tienen efectos aún no bien conocidos sobre la salud.

viernes, 4 de septiembre de 2009

El vergonzoso negocio de vender teléfonos móviles a niños


Dsalud
02/09/09

Francia estudia crear una ley para proteger a los menores de la contaminación electromagnética. El Reino Unido y Finlandia recomiendan que los niños no usen teléfonos móviles. Bélgica reduce considerablemente los límites de exposición a las ondas. ¿Y España? En nuestro país no sólo no se limita ni se recomienda que los niños no usen los móviles sino que se permite que se vendan modelos diseñados expresamente para ellos. A pesar de que estudios recientes concluyen que hasta los fetos resultan afectados y al nacer esos niños tienen problemas emocionales y de hiperactividad.

En los últimos años el uso de teléfonos móviles entre la población infantil se ha extendido de manera tan injustificada como alarmante. De hecho cada vez se usan a edades más tempranas. Los datos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ponen de manifiesto que en España el 50,65% de los niños de entre 10 y 15 años tiene móvil, porcentaje que asciende al 78,4% para los jóvenes de entre 16 y 17. Algo que los padres que se los proporcionan justifican alegando que gracias a ellos tienen mejor localizados y/o controlados a sus hijos pero en juego entran también ciertos convencionalismos sociales: en una sociedad ultracompetitiva como la nuestra no llevar móvil al colegio es a veces hasta motivo de rechazo por parte de los compañeros de clase. Lo cierto sin embargo en este caso -como en tantas ocasiones- es que el “remedio” puede ser peor que la “enfermedad”. Los teléfonos móviles presentan riesgos que hay que tener en cuenta sobre todo cuando quien los utiliza es un menor en fase de formación cuyo cerebro está desarrollándose. Un estudio elaborado por el Defensor del Menor de Madrid, por ejemplo, afirma que en la actualidad un porcentaje significativo de los jóvenes de entre 11 y 17 años presenta ya problemas de concentración en el colegio y, a veces, ansiedad y empobrecimiento del lenguaje. Agregando que los niños adoptan además conductas de adultos y no viven su niñez de manera plena.

PAÍSES QUE LIMITAN EL USO DEL MÓVIL

Lo paradójico es que mientras la industria sigue negando que las radiaciones de las antenas, teléfonos móviles y aparatos WiFi sean peligrosas hay ya gobiernos dispuestos a reaccionar porque saben la verdad. El Ejecutivo francés de Nicolás Sarkozy, por ejemplo, estudia restringir el uso de los teléfonos portátiles en los colegios; no sólo en las aulas, medida que ya tomó hace algunos meses, sino en todas las instalaciones educativas. El Gobierno galo primero prohibió la venta de móviles fabricados específicamente para niños y después limitó el uso de estos aparatos por parte de menores de diez años. De momento el ejecutivo de Sarkozy se mantiene a la espera de las conclusiones de un amplio estudio que ha encargado y deja en manos de los colegios la decisión de valorar el uso o no de los móviles en los centros educativos. Lo que no obsta para que el Gobierno francés haya decidido exigir que en el futuro todos los teléfonos móviles se vendan con auriculares de manos libres a fin de alejar la radiación del cerebro de los usuarios. Claro que algunos municipios franceses importantes ya habían adoptado previamente acciones de protección de la infancia dada la pasividad del Gobierno central. El Ayuntamiento de Lyon, por ejemplo, llevó a cabo en las pasadas navidades una campaña de publicidad contra el uso de este tipo de tecnología por los niños.

En ese mismo periodo de tiempo el organismo finlandés que se encarga de estudiar los efectos de las radiaciones electromagnéticas recomendó limitar el uso de los teléfonos móviles por parte de los niños. Y el Gobierno británico emitió una recomendación parecida. Aunque lo cierto es que ninguno de los dos estados, ante la presión de la industria, se ha decidido a legislar al respecto.

El profesor Francisco López, del Colegio Público José A. Labordeta de Zaragoza, es uno de los docentes que ha decidido denunciar públicamente lo que está pasando: “El riesgo para la salud de las radiaciones electromagnéticas en los niños es mucho mayor porque al no haber completado su desarrollo físico les afectan más. Así lo entendió el Consejo Nacional de Protección Radiológica del Reino Unido que informó de su peligrosidad, sobre todo para el tejido craneal, en un informe que fue determinante para que a principios del 2005 se retirara del mercado en Gran Bretaña y Holanda un teléfono móvil diseñando para niños de cuatro a ocho años”. Por otro lado, la región de Bruselas ha obtenido la aprobación de la Corte Constitucional de Bélgica para establecer los límites de emisión de ondas electromagnéticas. El litigio belga concluyó hace pocos meses y se establecieron tres voltios por metro (V/m) como límite cuando la normativa anterior permitía 40 V/m. Además cada región podrá poner el límite que considere necesario. No es que sea un gran logro -recordemos que Liechtenstein estableció a comienzos de septiembre del 2008 su máximo de emisión en 0,6 V/m- pero no deja de ser un paso adelante en la lucha por la protección de las radiaciones electromagnéticas.

¿Y EN ESPAÑA?

España, obviamente, sigue siendo diferente. Porque que una empresa de telefonía móvil como Movistar utilice el “todo vale” como modus vivendi ya no extraña a nadie pero que esté comercializando un móvil específicamente diseñado para niños -el modelo MO1 de Imaginarium- es para muchos expertos el colmo de la desvergüenza. Es más, mediante campañas de publicidad se han encargado de convencer tanto a los niños como a sus padres de que tener móvil es lo más natural del mundo. A ello hay que sumar que algunos padres valoran mucho estos aparatos y suelen utilizarlos con frecuencia delante de sus hijos por lo que debido a la tendencia de éstos a imitar a sus mayores se les incita a tener uno cuanto antes. De ahí que numerosos padres se hayan apuntado a la moda de regalar a sus hijos un móvil en el cumpleaños, la comunión o las navidades sin analizar las repercusiones que ello puede tener para su salud.

En suma, hay que decirlo sin tapujos: la crueldad en los negocios no tiene límites. El móvil que Imaginarium y Movistar han desarrollado para los más pequeños se denomina MO1 y está pensado para que lo utilicen infantes a partir de ¡seis años! Y como se trata –dicen- de un móvil “pensado para la comunicación entre padres e hijos” tiene botones directos llamados Papá y Mamá. Fabricado con materiales resistentes -de vivos colores para captar la atención de los críos- tiene funciones limitadas y controladas por los padres porque en realidad es un objeto diseñado para éstos ya que gracias al servicio Localízame se puede saber en todo momento dónde se encuentra el aparato. Pues bien, una de las organizaciones vascas que trabaja en asuntos relacionados con la contaminación electromagnética, Antena No de Getxo (Vizcaya), se puso en contacto -a través de Gorka Arteagabeitia- con la compañía Imaginarium para hablarles de las posibles consecuencias nocivas para la salud infantil del aparato que venden y la respuesta de Olga López, responsable de marketing de la corporación, fue la siguiente: “Agradecemos que se haya puesto en contacto con nosotros a través de nuestra página web. Comentarle que todos los artículos que comercializa Imaginarium cumplen los más estrictos controles de calidad, tanto legales como a los que los sometemos en laboratorios propios”.
En suma, a Imaginarium no le importa si sus móviles son o no peligrosos para la salud de los niños. Les basta con afirmar que son de buena calidad, emiten ondas electromagnéticas como todos los demás y cumplen con la ley. Del potencial peligro para los infantes no quieren saber nada. Y es que si el día de mañana causan problemas a los niños podrán alegar que ellos no tiene responsabilidad alguna porque eran legales.

Silvia Manzana, otra persona preocupada por el aumento en los últimos años de la contaminación electromagnética -lo suyo es el ciberactivismo pues está en una de las organizaciones más combativas de nuestro país, la Asociación de Afectados por Campos Electromagnéticos (ACACEM)-, también escribió en su día a Imaginarium: “Me sorprende ver en el último catálogo de Imaginarium un teléfono móvil para niños. Un teléfono móvil no es un juguete y en un momento de grandes dudas por parte de mucha gente y habiéndose publicado numerosos informes médicos sobre los efectos sobre la salud -por no hablar de la adicción psicológica que supone en muchos casos- de su uso y abuso, sobre todo por parte de los niños, me parece una irresponsabilidad la creación y comercialización de MO1. Les supongo enterados de que en el Reino Unido está especialmente prohibida la venta de móviles para niños así como la publicidad de éstos dirigida a niños y adolescentes. En Estados Unidos se obliga a los fabricantes a informar a los usuarios sobre los posibles efectos de su uso sobre la salud. Con la telefonía móvil no se juega y la posibilidad de crear necesidades y adicciones que pueden representar daños para la salud física y psíquica -actual y futura- de los niños debería ser motivo suficiente para comprender que Mo1 no debería existir; y todavía menos ofrecerse en un catálogo de juguetes educativos”. Jamás le contestaron.

“Me parece recordar que en los catálogos para otros países, a los que también se podía acceder a través de su web, el MO1 no estaba -nos diría Silvia Manzana-. O sea, que aparte de todas las demás consideraciones me hice la reflexión de que a algunos padres se les informa más y a otros menos. Y que a unos niños se les protege más y a otros menos. Depende del país, depende de la campaña de marketing, depende… Todo depende. No he vuelto a comprar en Imaginarium. Lo malo es que si sigo en mi particular boicot a unos y otros por razones éticas, ecológicas, prácticas o de simple protesta me voy a quedar pronto sin sitios donde adquirir siquiera lo básico. Mire, en la escuela de mi hijo han tenido que prohibir el uso de móviles en horario escolar… ¡y se trata de una escuela de primaria! Dicen, con muy buen criterio, que ya hay teléfonos a disposición de los niños si tienen que llamar a casa. Lo incoherente es que los maestros sí usan el móvil en horario escolar y ni siquiera lo tienen desconectado mientras dan clase lo que significa dar un mensaje muy contradictorio a mi parecer”.

Lo lamentable es que pese a las advertencias de los grupos que trabajan contra la polución electromagnética existen otras organizaciones no gubernamentales dedicadas a la infancia que no dudan en firmar convenios con las empresas de telefonía. Es el caso, por ejemplo, de Telefónica Móviles y Aldeas Infantiles SOS España, entidad que recibirá de la operadora un euro por cada paquete que ésta venda de sus móviles a niños. Lo que indica que sus responsables son, cuando menos, unos inconscientes o unos ignorantes.

Algo por otra parte muy extendido. En Bilbao, en un paraje muy apreciado por sus ciudadanos llamado Artxanda, hay una gigantesca torre de antenas base de telefonía y repetidores parabólicos que está ¡junto a una zona infantil de juegos! Y a nadie parece importarle a pesar de que según José Miguel Lozano, miembro de la plataforma ACACEM, la instalación era en origen propiedad de la empresa Retevisión y “produce una emisión de ondas electromagnéticas que puede calificarse de disparatada pues las medidas han llegado a 31,5 V/m” (recuérdese que Liechtenstein tiene regulada un máximo de emisión de 0,6 V/m).

PELIGRO GENOTÓXICO, DAÑOS EN EL ADN

En suma, muchos padres prefieren tener a sus hijos “controlados” dándoles un teléfono móvil a pesar del riesgo que ello puede tener sobre su salud y eso es algo que aprovechan muy bien las compañías que no dudan en ofrecer lo que algunos ya califican de “servicios envenenados”. Padres que evidentemente ignoran los trabajos de investigadores como Manuel Portolés, bioquímico del Hospital La Fe de Valencia que ha estudiado bien el asunto y es uno de los científicos que más ha contribuido a divulgar la verdad entre la población, especialmente a través del diario Levante. Así que para quienes se encuentren despistados sobre los efectos de la radiación electromagnética de la telefonía he aquí unos párrafos entresacados de uno de sus artículos: “Existe abundante literatura científica sobre las consecuencias para la salud de vivir alrededor de una instalación de telefonía móvil (véase en estas mismas páginas La onda herziana, un experimento global, 22 de marzo de 2007).

A modo de muestra recuerdo los estudios de Eger y Wolf que coinciden, ya en 2004, en establecer un aumento del cáncer (4 veces más) en radios de 300 metros alrededor de estaciones base de telefonía móvil o el estudio financiado por la Unión Europea (Proyecto Reflex, 2005) que demostró en más de diez laboratorios diferentes que la radiación electromagnética de la telefonía móvil es capaz de romper el ADN, nuestra información genética; tras estos resultados la financiación (tres millones de euros) fue suspendida. Hoy hasta la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) incluye a los campos electromagnéticos de baja frecuencia (más pequeña que las microondas de la telefonía móvil) como posible cancerígeno (categoría 2B); aunque para muchos investigadores, según los últimos datos, debería de estar en la categoría 1”.

Rotunda denuncia. Contundente más bien. Y es que los padres deberían saber que es verdad que hay otros “estudios” que aseguran lo contrario, que el peligro es mínimo o inexistente, pero se trata de trabajos tras los cuales se halla ¡la propia industria! Portolés, en cambio, es un científico independiente y es muy claro: “Sólo sobre su genotoxicidad (alteraciones del ADN celular) se han publicado un centenar de trabajos.

Y según el 60% de los mismos las radiaciones electromagnéticas producen daños en el ADN. Y eso que un 26% de ellos, que no son pocos, estaban financiados por el sector de las telecomunicaciones. En contraposición, la industria ha pagado ¡el 83%! de los estudios que indican que las ondas electromagnéticas no causan esos daños. Bueno, pues desde 1990 una de las revistas más importantes del sector, Radiation Research, ha publicado uno solo de los trabajos que indican la genotoxicidad de las radiaciones y 21 de los que niegan que sea así. En suma, parece que algo huele a podrido en la ciencia electromagnética”.

En cuanto a cómo afectan las radiaciones a los niños se lo preguntamos directamente.

Y esto es lo que nos contestó Postolés: “Es de suponer que la radiación electromagnética debe afectarles más pues los niños, al tener aun tejidos en desarrollo -como el nervioso-, son más vulnerable a cualquier tóxico y la radiación electromagnética es genotóxica. A este riesgo potencial hay que sumar el abuso que de esta tecnología se realiza a estas edades por lo que no es de extrañar que en el futuro próximo se asocie al fracaso escolar. Algunos investigadores aconsejan ya por eso que los móviles se prohíban a los menores de 16 años. Especialmente porque se añade al actual cóctel electromagnético del hogar –en un suma y sigue- debido a la proliferación de la tecnología Wireless Fidelity o WiFi, a las conexiones sin cables y a los sistemas de comunicación de voz/datos tipo Bluetooth, PDAs, WiMax y otros que utilizan campos electromagnéticos de frecuencia similar o mayor que la telefonía móvil”.

BIBLIOTECAS Y MUSEOS SIN WIFI

El problema es tan real y acuciante que al igual que ya hay universidades y colegios de medio mundo que han decidido no implantar los sistemas inalámbricos en sus recintos –en especial el WiFi- otras autoridades se plantean hacer lo mismo en bibliotecas y museos. Es el caso de algunos de París (Francia) y Salzburgo (Austria) donde han decidido una moratoria en su implantación aplicando el llamado Principio de Precaución. En España, en cambio, estos sistemas continúan proliferando. A pesar de que los datos sobre su impacto negativo en la salud son cada vez mayores.

En el 2008, por ejemplo, se demostró que la radiación de la telefonía móvil también altera la expresión de proteínas en la piel humana (BMC Genomics). Y que tiene efectos neurobiológicos ya que puede modificar los parámetros de atención y memoria (Occupational and Environmental Medicine). Y que hay una clara asociación con tumores -malignos y benignos- de la glándula paratiroides, encargada de controlar el calcio y fósforo sanguíneos (American Journal of Epidemiology).

Por otra parte, el trabajo científico conocido como BioInitiative Report –probablemente el más amplio e importante de los últimos años- ha dejado bien claro que los efectos biológicos de las radiaciones electromagnéticas sobre la salud se producen a niveles de exposición muy inferiores a los decididos por las autoridades como “límites públicos de seguridad”. Se trata de hecho del informe que sirvió al Parlamento Europeo para llamar la atención de los gobiernos sobre el peligro de la contaminación electromagnética y lo realizó un grupo de trabajo denominado Bioiniciativa integrado por científicos, investigadores y profesionales de salud pública de muy diversos países. En total, catorce expertos más otros doce críticos externos al trabajo. Hasta la Agencia Europea de Medio Ambiente aportó al mismo un capítulo basado en un estudio de la propia institución. ¿Y a qué conclusiones llegó este trabajo que, entre otras cosas, analizó los resultados de 200 trabajos anteriores? ¿Se constató si pueden provocar daños las radiaciones electromagnéticas? La respuesta es clara: el informe lo afirma. En el caso de los niños, objeto de este reportaje, asevera que hay “pocas dudas” de que una exposición continuada a ellos puede ser causa de leucemia infantil. Es más, agrega que “existen evidencias de que otros tipos de cánceres infantiles pueden estar causados por los campos electromagnéticos”.

Solo nos resta decir que para sus autores las personas que llevan utilizando habitualmente teléfono móvil desde hace diez años o más tiene bastantes posibilidades de terminar desarrollando un tumor cerebral maligno.
Cabe recordar en este sentido que ya en julio de 2008 la publicación científica Epidemiology publicó un trabajo sobre la exposición prenatal y posnatal a la telefonía móvil que fue efectuado por investigadores de las universidades de California (EEUU) y Aarhus (Dinamarca) que centraron su estudio en analizar si tras estar expuestos en el seno materno durante el embarazo a radiaciones electromagnéticas procedentes de teléfonos móviles existía luego en los niños nacidos, cuando llegaban a los siete años, problemas de comportamiento. Y tras estudiar más de 13.000 casos se concluyó que sí, que entre los que sufrieron radiaciones prenatalmente existían más problemas emocionales y casos de hiperactividad.

CONSUMIDORES CRÍTICOS

¿Y que hacen las organizaciones de consumidores? Pues algunas han criticado la comercialización de móviles para niños y han denunciado el actual intento de ampliar el negocio fomentando el consumismo a edades tempranas… pero no todas. De hecho en la presentación pública del ya mencionado modelo MO1 de Movistar e Imaginarium la compañía telefónica contó con el “aval” de Aldeas Infantiles y de la ¡Unión de Consumidores de España (UCE)! Vamos, ¡como para fiarse a partir de ahora de lo que diga o haga esa organización!

Afortunadamente las demás actuaron con ética. La portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Ileana Izvernieceanu, no dudó en calificarla de “una idea aberrante”. Es más, consideró “algo de locos” vender un móvil a un niño de ocho años. Izvernieceanu se mostró convencida de que la única razón de la iniciativa es económica aunque se haya intentado hacer creer que era un método para dar “seguridad” a los padres. “Como el 90% de la población ya tiene móvil quieren ampliar la cuota de mercado captando a los niños”, denunció. Para la OCU Telefónica Móviles “se ha saltado en este caso la ética a la torera” y la consecuencia será que habrá niños “consumidores desde pequeños, enganchados al móvil y a los mensajes” cuando tanto psicólogos como psiquiatras “certifican que es innecesario que un niño de ocho años realice llamadas”.

También la Federación de Consumidores en Acción (FACUA) emitiría un comunicado en el que calificaba los móviles infantiles de “grave irresponsabilidad a nivel sanitario y educativo” y acusó a la compañía de “enriquecerse a costa de niños cada vez más pequeños obviando los estudios científicos que desaconsejan que utilicen teléfonos móviles”.

Y en parecido sentido se pronunció la Asociación de Amas de Casa Consumidores y Usuarios (CEACCU) a través de Isabel Ávila quien alertó de “lo peligroso que resulta crear hábitos de consumo injustificados a edades tan tempranas”.

Terminamos indicando que a juicio de esta revista los padres deberían impedir -o al menos limitar enormemente- el uso de móviles por sus hijos. Aunque las autoridades sanitarias se dediquen en este asunto -como tantas otras veces en que hacer lo debido implica molestar a empresas poderosas- a mirar hacia otro lado.

martes, 18 de agosto de 2009

Estamos rodeados de más de 100.000 sustancias químicas potencialmente nocivas para la salud

SUSTANCIA_TOXICAEn el mercado europeo se han detectado más de 100.000 sustancias químicas potencialmente tóxicas, con las que diariamente entramos en contacto. Muchos de estos elementos químicos, se encuentra en los bienes de consumo y en las herramientas de uso cotidiano, aparentemente inocuas, aparentemente esenciales como los alimentos, los muebles, los juguetes, los productos electrónicos, los cosméticos y otros.

Sobre la base de esta difícil y peligrosa “la convivencia”, con la que nos vemos obligados a tener, de un 85% de los productos químicos comercializados hoy en día, no se disponen de datos suficientes que den luz sobre la exposición a bajas dosis de estos compuestos a corto, medio o largo plazo, ya sea con respecto al ser humano o con respecto al medio ambiente.

El resultado es que las propiedades toxicológicas y ecotoxicológicas de estas sustancias no son muy conocidas y, a causa de esa ambivalencia la laxitud existente con respecto a ellos, sin una ley “adecuada”.

La situación se ve agravada por la existencia de múltiples vínculos – no sólo hipotéticos, sino ampliamente demostrados por la comunidad científica – incluyendo alergias, cáncer, daños hormonales y problemas de fertilidad – ahora en claro incremento-. Muchos artículos científicos, sin embargo, demuestran la peligrosa presencia de estos elementos en la sangre, en la orina, en el tejido adiposo, en la leche materna y en el cordón umbilical de los recién nacidos. Ni siquiera su propia casa es un lugar seguro y, por tanto, hay que señalar que, hoy en día, algunos productos químicos utilizados en la fabricación de artículos de uso diario son estructuralmente similares a los bifenilos policlorados o PCB conocido de antaño.

La OMS ha declarado que: «los datos obtenidos de estudios en humanos y animales de experimentación indican que la exposición (en particular prenatal) a algunas sustancias interferentes del endocrino (como los bifenilos policlorados) pueden tener efectos adversos en el desarrollo neurológico y neuroendocrino de la función y el comportamiento “(pueden consultar: Damstra T, Barlow S, Bergman A, Kavlock R, Van Der Kraak G. 2002a Evaluación mundial del estado de la ciencia sobre los disruptores endocrinos. IPCS – Programa Internacional sobre Seguridad Química, OMS: Ginebra).

Debería prestarse especial atención a los alimentos de origen animal dado que en muchos de estos se ha apreciado hasta un 90% de las dioxinas que entran en contacto con el ser humano. El principal problema que se encontró es que muchas de estas sustancias tóxicas son persistentes o resistentes a la degradación.

Un caso sorprendente fue la detección de un alto índice de contaminantes orgánicos (COP – Contaminantes Orgánicos Persistentes) en la leche materna de mujeres inuit, la gente de las regiones árticas, en teoría, absolutamente libre de industrias químicas, mientras que ha sido menor en las mujeres Canadá sujetos a la misma prueba de control. El lugar de almacenamiento de los COP, incluidos los bifenilos policlorados, es el tejido graso, donde los elementos tóxicos se acumulan, creando un grave perjuicio al sistema inmunológico y a los órganos reproductores.

La presencia mayor de dioxinas y PCB, en el contexto de la dieta media europea (I-TEQs), se encuentra en primer lugar en la leche y en los productos lácteos (en porcentajes que varían de 16 a 39%), le siguen la carne y sus derivados (6 -32%), y, finalmente, el pescado, especialmente la merluza, el salmonete, la sardina, el pulpo, la langosta, la lubina, la dorada y el pez espada Tirreno (11-63%). Las hortalizas, frutas y cereales son las que presentan unos indices más bajos pero… ni estas se salvan.

El uso de plaguicidas en los productos alimentarios son causa de intoxicación, y aunque los productos como el DDT (véase la Naturaleza y Bienestar N º 8, pp. 100: Medio Ambiente y Salud Botro Claudio), que son persistentes en el medio ambiente, y fueron prohibidos en los países occidentales, siguen siendo plenamente utilizados en los países en vías de desarrollo, razón por la cual nadie, puede escapar de cualquier tipo de contaminación. Con demasiada frecuencia, se olvida que estas sustancias peligrosas en pequeñas concentraciones no ocasionan ningún mal, se olvidan que la acumulación por ejemplo, de diversos productos alimentarios contaminados suman un indice tóxico muy peligroso, multiplicando sus efectos.

Quizás, para nosotros, sea más fácil evitar la contaminación de los alimentos de origen. Un estudio realizado en 2002 ha confirmado que un simple gesto, como es cocinar una comida rápida en el microondas, puede ser muy peligroso para nuestra salud. El contenedor, de hecho, puede llegar a temperaturas superiores a 180 ° C después de sólo 5 minutos, en este proceso se produce la liberación de las sustancias tóxicas contenidas en todas sus formas, incluyendo compuestos tales como metilo, etilo, 1-octeno, xileno, estireno y 1,4 diclorobenceno , es decir, el más utilizado en la producción de contenedores de alimentos en el mercado hoy en día.